Buscan a la adolescente desaparecida en Pobla de Farnals tras una llamada de auxilio
Cartel de la desaparición de Lucía Marín.

Francisco y Carmen viven una auténtica pesadilla. Hoy se cumplen 72 horas de la desaparición de su hija, Lucía Marín, la menor desaparecida en la Pobla de Farnals el pasado lunes por la tarde. Desde entonces, la familia de esta adolescente de 15 años sigue con el corazón en un puño a la espera de cualquier nuevo dato que revele el paradero de su hija.

Según una entrevista en ‘Espejo Público’, sobre las 21:15 horas del lunes, la madre de Lucía recibió una llamada de su hija desde un número oculto. La conversación fue corta, de dos minutos y 46 segundos. Aunque no sirvió para averiguar el paradero de la desaparecida, Lucía sí reveló que seguía en la provincia de Valencia y estaba con alguien.

Al parecer la niña parecía drogada y aseguraba sentirse muy mal. «Me dijo: ven a por mí mami, ven a por mí», relata Carmen. Sin embargo, la familia no pudo obtener más información pues colgaron y cortaron la comunicación.

Posteriormente, durante la noche, la madre recibió varias llamadas misteriosas más. Todas ellas se realizaron desde un número oculto pero nunca hubo respuesta. Al otro lado del teléfono únicamente se escuchaba la respiración de una persona.

Ahora la Guardia Civil de Massamagrell investiga esta nueva línea que ha hecho que los padres de Lucía teman lo peor. No obstante, los agentes todavía no descartan que sea una fuga voluntaria pues en la casa de la menor faltaban 250 euros.

ASÍ FUE EL DÍA DE LA DESAPARICIÓN DE LUCÍA 

Este lunes 22 de noviembre fue el último día que la familia Marín Lara vio a su hija Lucía. La adolescente de Pobla de Farnals se encontraba en casa pues estaba indispuesta para asistir a clase.

Sus padres salieron a trabajar pero al mediodía Carmen llamó a la menor para comprobar su estado. Por medio de una videollamada comprobó que Lucía estaba en casa y a pesar de que no tenía hambre le aseguró a su madre que iba a prepararse algo de comer.

A partir de ahí no volvieron a saber nada de la niña. Esa tarde, cuando Francisco regresó a la vivienda familiar se encontró con todas las luces de la casa encendidas pero sin rastro de su hija. En un primer momento pensó que Lucía podía haber bajado a pasear al perro pero el animal estaba allí. Además, esta no respondía ni a las llamadas ni mensajes y es que su móvil había sido desconectado a las 17:30 horas.

Tras contactar con amigos de su hija, todos ellos sin información de la joven, Carmen y Francisco denunciaron la desaparición. Estos aseguraron que era la primera vez que sucedía algo así. Horas después, en la noche del lunes, es cuando la madre de Lucía recibió el aviso de socorro de su hija seguida de otras misteriosas llamadas sin respuesta.

EL PADRE DE LA DESAPARECIDA: «SE HA DEJADO ENGAÑAR Y LA TIENEN RETENIDA»

Según ha trascendido, la menor había estado bajo tratamiento psicológico. Lucía era víctima de acoso escolar aunque sus padres han revelado que llevaba días estando mejor.

«Tenía problemas en el colegio anterior. Este año ha cambiado a uno nuevo y ha ido bien. Luego tuvo un problemilla con un niño pero se aclaró la cosa. Estaba estudiando, se comportaba bien en clase y todo perfecto, no había ningún problema», relata Carmen a cámaras de Antena 3.

«Yo lo que sospecho es que algún amigo o novio de Instagram contactó con ella», ha confesado su padre. «Que venga ya, la necesitamos. Ella es nuestro angelito, es muy buena y se ve que se ha dejado engañar por algún chico y la tiene retenida«.

Ahora la familia se encuentra a la espera de que el juez autorice el rastreo del teléfono. Con ese paso podrá localizarse el punto desde el que se han realizado las llamadas y obtener más información sobre el paradero de Lucía.