La Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (EMSHI) ha inaugurado hoy las obras del último tramo de la «Nueva Aducción Interconexión». Esta es una actuación que conectará las dos plantas potabilizadoras que suministran agua a Valencia.
Estas dos plantas son las encargadas de llevar el agua potable a toda la ciudad y su área metropolitana. Así que, con esta unión, Valencia se asegura que el suministro de agua no cese en caso de emergencia o de fallo en alguna de ellas.
Según la EMSHI, «la aducción permitirá un transporte y distribución del agua más eficiente». Desde la Entidad han recalcado la «eficacia frente a contingencias como la riada o el apagón» del abastecimiento del agua. No obstante, la alcaldesa de Valencia, María José Català, ha explicado que este último tramo mejoraría y blindaría aún más el sistema.
Un megaproyecto
La actual red de la EMSHI, que lleva agua potable a más de millón y medio de habitantes, ya cuenta con 240 kilómetros de conducciones. No obstante, los poco menos de dos kilómetros de tubería que quedan, para culminar la unión de ambas plantas, van a ser laborioso.
Según han explicado responsables de EMSHI en el acto de inauguración, el tiempo estimado para completar este último tramo de conexión es de 24 meses. Este es un plazo que va en línea con lo dilatado del proyecto, que comenzó su desarrollo en el 2014.

Proyecto ambicioso y virtuoso
«Garantizar la continuidad y la calidad del servicio», ese era el objetivo primigenio del proyecto. Desde entonces se ha ejecutado una inversión superior a 100 millones de euros que, tras esta última fase, ascenderá hasta un total de 113 millones de euros.
La dificultad y ambición del plan explican el presupuesto y su cronograma. Ordenación del territorio, túneles para que cruce el río Turia, actuaciones urbanas en diversos municipios, pasos por el Parque Natural del Turia y l’Horta… Y todo ello respetando el medio ambiente.
Así pues, el inicio de este último tramo, simboliza el final de un megaproyecto que beneficiará enormemente la ciudad. Esta obra, además de servir para mejorar el suministro actual, y asegurarlo a futuro, es un ejemplo de ingeniería y de trabajo entre instituciones.














