El truco para mejorar el terreno de la huerta de Valencia. El proyecto BioSoilutions, del que València forma parte desde hace tres años a través de València Innovation Capital, tiene como finalidad la mejora de la degradación del suelo mediante la valorización de residuos orgánicos. La ciudad se ha convertido en un área demostrativa a modo de Living Lab o laboratorio, con el objeto de abordar el reto de la mejora de la calidad de nuestro suelo, probando fertilizantes circulares, que ha diseñado el proyecto, los cuales pueden repercutir en lograr una agricultura y, por tanto, una alimentación, más sostenible.
En este contexto, el proyecto piloto en València ha empezado a probar estos fertilizantes mejoradores del suelo, usando para su elaboración distintos residuos orgánicos, como sangre animal del matadero de Mercavalencia, Frass de mosca (deyecciones) y dos compuestos químicos (N-estruvita y K-estruvita) provenientes de aguas de lavado de la industria de la patata.
El alumnado del IES La Garrigosa, perteneciente al módulo de Ciclo Medio de Producción Agroecológica, ha participado en un taller de testeo de uno de estos fertilizantes en la huerta valenciana, así como ha recibido formación por parte de València Innovation Capital, de la Sociedad de Agricultores de la Vega (SAV)– coordinador del proyecto europeo- y de Quico Espinosa, agricultor ecológico, colaborador del proyecto.
La concejala de Innovación del Ayuntamiento de València, Paula Llobet ha señalado que el proyecto BioSoilutions “es una más de las apuestas y de los compromisos de nuestra ciudad con la sostenibilidad y con los compromisos adquiridos en Europa. En este caso, el objetivo es la lucha contra la degradación del suelo y la mejora de su calidad. BioSoilutions nos ha permitido además crear estos espacios de cocreación que involucran a toda la cadena de valor, desde agricultores y centros de investigación, hasta empresas, emprendedores, la industria de fertilizantes e incluso implicar en talleres de formación a los estudiantes de agricultura».
Además de en València, se han creado otros dos Living Lab en el marco de proyecto, los cuales también están en funcionamiento otras en Murcia y en Bélgica











