Cada verano las temperaturas baten récords y las olas de calor se convierten en protagonistas de la temporada. Ante este escenario, es habitual adaptar la rutina de cuidado de la piel, cambiar la cosmética que utilizamos o apostar por prendas más ligeras. Sin embargo, lo que muchas veces pasa desapercibido es que el calor extremo también cambia cómo se comportan las fragancias sobre la piel.
Mylène Thioux, perfumista experta de Equivalenza explica, «con una ola de calor, lo primero que desaparece no es el perfume entero, sino su salida. Las notas de cabeza, las más volátiles, se queman en cuestión de minutos, y lo que percibimos el resto del día es solo el fondo de la fragancia. Por eso mucha gente piensa que su perfume ‘ya no dura lo mismo’, cuando en realidad solo está oliendo una tercera parte del perfume».
Esta pérdida acelerada de las notas más ligeras es precisamente lo que ha popularizado entre los amantes de la perfumería dos técnicas para hacer que el aroma resista más horas: el shadowing y el layering. Ambas parten de la misma lógica, construir la fragancia en capas en lugar de aplicarla en un único gesto, aunque cada una tiene un objetivo distinto. Equivalenza, marca referente en perfumería, destaca las diferencias de este tipo de técnicas:
- El shadowing consiste en aplicar una versión más ligera de la fragancia, como una bruma corporal o de cabello o una loción perfumada, antes o después del perfume. Esta capa actúa como una «sombra» que acompaña al aroma principal y sostiene su estela una vez que las notas de salida, las más volátiles, ya se han disipado por efecto del calor. Es una técnica que funciona especialmente bien cuando se quiere prolongar un perfume ya conocido sin alterar su carácter, o en días de mucho calor en los que la fragancia original «se quema» antes de lo habitual.
- El layering, en cambio, consiste en combinar distintos productos perfumados (ya sea eau de parfum, geles de baño, cremas corporales o brumas) de una misma familia olfativa o de familias que se complementan entre sí, para construir un aroma con más profundidad. Aquí el objetivo es sumar matices propios de cada producto. Es la técnica ideal para crear una fragancia más personal y con más cuerpo, o también cuando se quiere adaptar el mismo perfume a distintos momentos del día.
»Lo bueno de tener estas dos técnicas es que no dependes de una sola solución. Si un día quieres mantener tu perfume de siempre, el shadowing te ayuda a que aguante más. Si lo que quieres es algo distinto, más fresco o ligero para ese día en concreto, el layering te lo permite» concluye Thioux.
En este contexto, Equivalenza incorpora a su catálogo tres nuevas referencias de Hair & Body Mist pensadas para facilitar estas técnicas durante los meses de más calor. La colección para cuerpo y cabello estrena, además, el nuevo formato de 200 ml, un packaging renovado dentro del proceso de restyling que la marca aplicará a toda la gama en los próximos meses.
Con aloe vera y camomila entre sus ingredientes, las tres referencias dejan la piel y el cabello con una agradable sensación de suavidad y frescor:










