El Palacio de Cervelló deslumbra en la plaza de Tetuán, fue residencia de monarcas en el siglo XVI. Está situado frente al Convento de Santo Domingo, antigua de Predicadores. Se trata de un edificio del siglo XVIII, aunque su origen se remonta al siglo XVI, que perteneció a la familia de los condes de Cervelló.
Tal como consta en la ficha correspondiente del PEP de Ciutat Vella, tras el derribo del antiguo Palacio de Real de València, durante la Guerra de Independencia, el inmueble pasó a ser residencia de monarcas y gobernantes. Entre ellos, el monumento alojó al mariscal Suchet durante la dominación francesa, al rey Fernando VII, a la regente María Cristina, a la reina Isabel II, a su esposo el rey consorte Francisco de Asís y, por último, en 1871, al rey Amadeo I de Saboya.
El Palacio de Cervelló se estructura en torno a un gran patio central y parcialmente porticado, como los antiguos palacios de tradición gótica, al que se accede tras cruzar el amplio zaguán, dimensionado para el paso de carruajes. La fachada principal, flanqueada por dos torreones, es de estilo neoclásico, debido a una intervención decimonónica.
Con la llegada del siglo XX, el estado del palacio fue degradándose de manera progresiva. El efecto del tiempo, la riada de 1957, el abandono y los usos inadecuados lo fueron llevando, poco a poco, a un estado decadente, llegando incluso a sufrir fuertes agresiones en su entorno como la construcción de un edificio en su medianera izquierda.
En el año 1976, el inmueble fue incoado como Monumento Histórico Artístico; y en 1987 pasó a ser propiedad municipal. A principios del siglo XXI, y ante su preocupante estado de conservación, el Ayuntamiento de València inició una serie de actuaciones dirigidas a consolidar el inmueble para habilitarlo como sede del Archivo Histórico Municipal.
La larga y complicada intervención, que concluyó en el año 2003, tuvo como resultado la construcción de un nuevo cuerpo adosado, en la zona recayente a la calle del Poeta Liern, adecuado a las necesidades funcionales que se requerían; así como la recuperación de la antigua residencia real del siglo XIX en la planta noble del inmueble de la plaza de Tetuán. Para la recuperación del palacio decimonónico se llevó a cabo una meticulosa labor de reconstrucción historicista exhaustivamente documentada, que permitió recrear el ambiente de los distintos salones, y en la que cabe destacar también la recuperación de las excelentes pinturas al fresco de la época fernandina.
Actualmente, el Palacio de Cervelló, sede del Archivo Histórico Municipal, está dotado de moderna tecnología de conservación y consulta. Además de las salas de estudios y análisis, y sus dependencias anexas, el centro cuenta con varios laboratorios y depósitos para la adecuada preservación de los fondos documentales.













