Desgraciadamente, el servicio ferroviario se ha situado en el punto de mira en los últimos días. Todo esto a raíz de los distintos incidentes y accidentes que se están produciendo en nuestro país.
Y parece que esta situación tampoco está frenando en la Comunitat Valenciana. Esta misma mañana, la estación de L’Énova-Manuel ha tenido que interrumpir su servicio de Cercanías de la línea C-2. En este caso no por un accidente, pero sí por un hecho muy alarmante: la aparición de una bolsa sospechosa, tal y como ha adelantado el diario Las Provincias.
En búsqueda de un artefacto peligroso
Además de la interrupción de la circulación ferroviaria, la Guardia Civil ha procedido al desalojo de la estación. Esto se produce tras el aviso de un vecino de la zona cercana a las vías, que habría avistado una bolsa sospechosa con una cadena. En ese momento, los agentes acordonaron el área y activaron el protocolo de seguridad, comenzando la búsqueda ante la posibilidad de que se tratara de un artefacto peligroso.
Hasta el lugar se han desplazado dos especialistas en explosivos de la Guardia Civil, que han inspeccionado el contenido de la bolsa. Finalmente, hace apenas unos minutos, se ha confirmado que se trataba de una falsa alarma, ya que en su interior se encontraba un patinete eléctrico. Aun así, los agentes también han revisado de manera preventiva el aparcamiento de la estación.
Los pasajeros que han tenido que ser desalojados han podido continuar su viaje en autobús, habilitado como transporte alternativo mientras se restablecía la normalidad.
🚊 Línea C2
❌ La circulación se encuentra interrumpida entre L’Alcúdia y Pobla Llarga 🕜
👮🏻 Las autoridades pertinentes trabajan para solucionarlo lo antes posible.
📣 Seguiremos informando
🚊 Línia C2
❌ La circulació es troba interrompuda entre L’Alcúdia i Pobla Llarga 🕜…
— Cercanías València (@CercaniasVLC) January 21, 2026
Caos ferroviario en España
En menos de dos semanas, España se ha visto sacudida por graves incidentes ferroviarios. El primero y más alarmante se conocía la noche del domingo en Adamuz, un accidente que ya deja 42 víctimas mortales y cuya causa todavía está siendo investigada.
Ayer mismo se produjo otro siniestro en Rodalies, en la línea R4 entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona, con un balance de un fallecido y 37 heridos. Además, esa misma noche, otra incidencia paralizó la circulación entre las estaciones de Maçanet-Massanes y Tordera, en la provincia de Girona, aunque en este caso no se registraron heridos.
Estos dos últimos sucesos se atribuyen al temporal que afectó ayer al país, mientras que el accidente de Adamuz continúa pendiente de determinar sus causas. Una auténtica semana negra para el sector ferroviario, que ya ha comenzado a adoptar medidas como la reducción de velocidad en puntos clave de la red.
Lo que parece claro es que la acumulación de acontecimientos en tan poco tiempo está generando alarma entre la población, que podría replantearse el uso del tren como medio de transporte, al menos de forma temporal.















