La ampliación del programa de avales del Institut Valencià de Finances (IVF) hasta los 311.000 euros como precio máximo de compra abre una nueva pregunta en el mercado inmobiliario: ¿cuántas viviendas se pueden adquirir en València por debajo de ese umbral?
El nuevo tope fijado por la Generalitat Valenciana eleva en 34.000 euros el límite anterior (277.000 €), lo que amplía notablemente el número de inmuebles que pueden acogerse al programa y beneficiarse de avales públicos de hasta el 20%, permitiendo financiar el 100% del valor de compra.
Alrededor de 2.100 viviendas en el mercado
Actualmente, en los principales portales inmobiliarios se anuncian en torno a 2.100 viviendas en la ciudad de València por menos de 311.000 euros. La cifra representa menos de la mitad del total de inmuebles en venta en la capital, lo que evidencia la tensión del mercado residencial.
El encarecimiento sostenido de la vivienda ha reducido progresivamente el volumen de pisos que encajan dentro de los parámetros del programa público, pese a la ampliación del límite.
El precio de la vivienda en València capital se encuentra en máximos históricos. En enero de 2026, la media supera los 3.100 euros por metro cuadrado, llegando incluso a rebasar los 3.300 €/m² en algunas mediciones de mercado, con una fuerte tendencia alcista interanual. Este contexto explica por qué, pese a elevar el tope hasta 311.000 euros, una parte importante de la oferta queda fuera del alcance de los beneficiarios del aval.
Diferencias notables por barrios
El mercado inmobiliario valenciano presenta fuertes contrastes por zonas. Distritos céntricos como Ciutat Vella se sitúan entre los más caros de la ciudad, con precios que superan ampliamente la media. En estas áreas, encontrar vivienda por debajo del nuevo límite resulta cada vez más complicado.

En cambio, barrios como Rascanya, L’Olivereta, Benicalap, Patraix y Jesús concentran parte de la oferta más accesible, con precios que oscilan entre los 2.200 y los 2.800 euros por metro cuadrado. Son, por tanto, las zonas donde el nuevo tope del IVF puede tener un mayor impacto real.
Viviendas accesibles… con matices
No obstante, una parte significativa de las viviendas por debajo de 311.000 euros requiere reforma, son de pocos metros cuadrados o no se ubica en los barrios más demandados. El comprador debe valorar no solo el precio de adquisición, sino también la inversión adicional necesaria para adecuar el inmueble.
En este escenario, la ampliación del programa del IVF amplía el margen de actuación de los jóvenes compradores, pero no altera el fondo del problema: una oferta limitada frente a una demanda creciente y unos precios que siguen marcando récords en la capital del Turia.















