Desde EMIVASA se han hecho grandes esfuerzos para la gestión del agua en la ciudad durante este mes

El consumo de agua en la ciudad de Valencia sube entre un 2 y un 5% en Fallas respecto a un día normal. Esta es una realidad que exponen los datos de EMIVASA, empresa de suministro público de agua. Factores como la climatología, el día de la semana y el horario de los actos falleros festivos influyen decisivamente en el factor de la demanda de agua en la ciudad.

EMIVASA y la Concejalía del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de Valencia han mantenido esta mañana una reunión operativa. El motivo de esta ha sido coordinar el operativo de abastecimiento de agua en Fallas. Los concejales de Ciclo Integral del Agua y de Prevención de Incendios, Carlos Mundina y Juan Carlos Caballero han participado. A ellos se ha sumado el CEO de Global Omnium, Dionisio García Coín, y Javier Macián, de EMIVASA.

El concejal Carlos Mundina ha puesto en valor la colaboración con el Servicio de Bomberos y EMIVASA. Este trabajo conjunto ha permitido revisar los 1.880 hidrantes, 7 más que el año pasado, que hay en la ciudad. También se han llevado a cabo otros trabajos para los puestos de venta de buñuelos, que este año han alcanzado los 113. “Todo es necesario para que después seamos eficientes en el consumo del agua en Fallas, donde el fuego es el protagonista, pero el agua también», ha asegurado Mundina. En líneas generales, se ha informado que el nivel de consumo de agua durante las Fallas suele mantenerse bastante estable. Esto evidencia la gran movilidad que se registra en la ciudad durante esos días.

Diversas autoridades han estado presentes en la presentación de los datos de EMIVASA

Análisis, picos máximos y mínimos

Además, se ha subrayado que tener digitalizada la red de agua potable con la mejor tecnología y sensorización “permite conocer al detalle las dinámicas de consumo, realizar patrones a futuro y poder adelantar cualquier necesidad que pueda surgir asegurando el mejor servicio al ciudadano. Por eso EMIVASA puede analizar al minuto cuáles son las pautas de consumos previstos”.

Como datos curiosos, desde la empresa se ha señalado que durante las mascletades baja en picado el consumo. Esto mismo que pasó durante la pandemia y durante el momento en que se producían los aplausos al personal sanitario desde los balcones de los hogares. “Justo a las 14:00 horas, la demanda de agua baja porque la gente se concentra en el centro de la ciudad, lo que pausa temporalmente la actividad habitual en los hogares».

«Es algo similar a lo que sucedía durante la pandemia y los aplausos a los sanitarios, que también quedaban perfectamente registrados” ha asegurado Javier Macián. “Minutos antes y minutos después del disparo de la mascletà se nota un aumento de presión, que sube ligeramente al pausar los ciudadanos su actividad; y, por tanto, el consumo disminuye. Al finalizar, inmediatamente después, se produce un pico de consumo que provoca una bajada temporal de presión, que se estabiliza poco después, volviendo a los valores habituales”.

El día de San José el pico de consumo se retrasa a las 12.00 horas

El impacto en el consumo del agua es más extremo el día de San José, en el que se destacan claramente dos fases. “Durante la mañana, al ser festivo sin rutinas ni trabajo, la demanda es considerablemente más alta de lo normal. El pico de consumo más fuerte se retrasa a las 12.00 -probablemente porque nos levantamos más tarde tras la Nit del Foc- y se desploma a las 14.00 horas justo a la hora de la mascletà”, han explicado desde la empresa mixta. Es partir de ese momento cuando se produce una caída de la demanda más pronunciada y prolongada en el tiempo.