La parroquia San Esteban de Valencia expone por primera vez en su templo de forma permanente la tabla de San Vicente Ferrer, del S. XV, donde, según la tradición, descansaba el santo dominico en su celda del Convento de Santo Domingo en Valencia.
Según queda recogido en un libro de 1699, del Padre Blanes, sobre la celda de San Vicente Ferrer, en el año 1455 en esta tabla pintaron “una imagen del santo, de pincel, de cuerpo entero”.
Durante la Guerra de la Independencia en Valencia la tabla fue trasladada para su protección y custodia a casa del II Marqués de Villores, Don José Mª Salvador y Vidal, uno los nobles cofrades de la Cofradía de la Celda de San Vicente Ferrer, que era quien mantenía y protegía el patrimonio de la celda del santo, transformada en un oratorio público por los dominicos en 1455. Desde entonces la tabla, a pesar de las vicisitudes históricas, ha permanecido a salvo en manos de los herederos de esta familia.
En el año 2025 se alcanzó un acuerdo entre la familia y la Cofradía para que la tabla se entregase a la Cofradía. Ahora, tras el acuerdo de la Cofradía y el Arzobispado de Valencia, se ubicará en la parroquia San Esteban, templo en cuya pila bautismal San Vicente Ferrer recibió el bautismo. “Por primera vez en la historia de Valencia y de la Cofradía la tabla va a estar expuesta permanentemente para que sea venerada por los fieles y visitada por el público”, destacan desde la Cofradía.
La Tabla de San Vicente es copia de un anónimo valenciano del siglo XV, pintada probablemente muy a finales de dicho siglo. “El autor de la tabla original debió estar influido por el estilo ‘jacomartiano’, con posible resonancia directa de la tabla de la Catedral de Valencia, pero con pincel más franco y duro del copista”, explican desde la Cofradía.
La Cofradía de la Celda de San Vicente, fundada en 1553, mantiene aún hoy la devoción por el santo valenciano y cuenta con más de 70 cofrades en todas sus categorías.













