La Comunitat Valenciana se ha consolidado como uno de los principales destinos europeos del alquiler turístico de corta estancia, por encima de regiones como la Toscana (Florencia) o Lazio (Roma). Según datos de Eurostat, el territorio valenciano figura entre las diez regiones de la Unión Europea con mayor número de pernoctaciones reservadas a través de plataformas online durante el verano de 2025, con cerca de 7 millones de noches contabilizadas.
El crecimiento se enmarca en un fuerte aumento del turismo digital en toda la UE, que alcanzó los 398 millones de pernoctaciones entre julio y septiembre de 2025, un 28,2% más que en el mismo periodo del año anterior. España lidera el ranking europeo, con seis regiones entre las veinte más demandadas, y Andalucía encabeza la lista con 13,3 millones de noches, seguida de Cataluña y la Comunitat Valenciana.
Este auge convive, sin embargo, con una ola regulatoria destinada a contener el impacto de las viviendas de uso turístico (VUT) sobre el acceso a la vivienda y la convivencia vecinal. A finales de 2025, la Comunitat Valenciana superaba las 100.000 viviendas turísticas registradas, aunque el censo se ha visto reducido por las bajas administrativas: la Generalitat retiró más de 18.300 alojamientos del registro durante el año y tramita otras 14.500 bajas adicionales.

Bajos comerciales reconvertidos y tensión vecinal en València
En la ciudad de València, la problemática de los pisos turísticos ha adquirido una nueva dimensión con la reconversión de bajos comerciales en apartamentos para turismo, una tendencia que se extiende más allá del centro histórico y alcanza barrios como Patraix, Ayora o Amistat. Antiguas fruterías, panaderías o pequeños comercios, cerrados por el aumento de los alquileres y la competencia del comercio online, están encontrando una salida en el mercado turístico.

Un ejemplo reciente de este conflicto se vive en Patraix, donde la comunidad del complejo residencial Nicet Patraix y la Asociación Vecinal del barrio están en pie de guerra contra la construcción de 24 apartamentos turísticos en los bajos comerciales. Los vecinos denunciaron la creación de este “hotel horizontal”, la destrucción de elementos comunes del edificio y el incumplimiento de los estatutos que prohíben el uso turístico, una situación que ha derivado en un conflicto legal.

Ofensiva municipal contra los apartamentos de turismo ilegales
Paralelamente a la situación, el Ayuntamiento de València ha intensificado su lucha contra los apartamentos turísticos ilegales. En apenas un año y medio, el consistorio ha clausurado más de un millar de viviendas irregulares, como resultado de una estrategia coordinada entre la concejalía de Urbanismo y la Policía Local.
La moratoria en la concesión de licencias, decretada en mayo de 2024 y todavía vigente, ha frenado la apertura de nuevos alojamientos mientras se aprueba una nueva normativa que el concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, define como “la más restrictiva de España”. El objetivo, subraya, es atajar “un problema social que afecta al acceso a la vivienda y a la convivencia vecinal”.
Con este plan de control, el Ayuntamiento pretende frenar la expansión de la oferta ilegal y garantizar que el desarrollo turístico de València se ajuste a la legalidad, en un escenario en el que la Comunitat Valenciana sigue destacando en el mapa turístico europeo, pero se enfrenta al reto de equilibrar crecimiento económico, derecho a la vivienda y calidad de vida en los barrios.












