La elección de los espolines de las Falleras Mayores de València es, cada año, uno de los momentos que mayor expectación despierta en el mundo fallero. Aunque la decisión final corresponde exclusivamente a las protagonistas, su entorno y los indumentaristas, la inteligencia artificial también es capaz de ofrecer una lectura basada en datos, perfiles y patrones históricos.
Por este mismo motivo, ante toda la incertidumbre que hay alrededor, la inteligencia artificial analiza el perfil, la trayectoria y la imagen de Carmen Prades y Marta Mercader para anticipar los colores de los espolines que toda València espera conocer.
A partir del análisis de la personalidad, la trayectoria fallera y el papel institucional de las máximas representantes, ChatGPT realiza una aproximación no oficial a los colores que mejor encajarían con los espolines que ambas estrenarán el día de la Exaltación pero que también lucirán en los principales actos del calendario fallero: Crida, Ofrenda y despedida.
Carmen Prades: clasicismo e imagen institucional
Según el análisis de la inteligencia artificial, el perfil de Carmen Prades encaja con una estética sobria, elegante y atemporal. Su profunda vinculación con las Fallas, su pertenencia a una comisión histórica como Convento Jerusalén y su imagen serena y representativa apuntan a un espolín de gran peso institucional.
En este contexto, ChatGPT señala el verde elegante como uno de los colores que mejor se adaptaría a su figura como Fallera Mayor de València. Se trata de un tono con una fuerte tradición en la indumentaria valenciana, asociado a equilibrio, autoridad y continuidad histórica.
Junto a él, la inteligencia artificial sitúa el azul clásico o azul noche como otra opción muy coherente. Se trata de un color institucional, solemne y especialmente adecuado para actos multitudinarios y de gran carga simbólica.
Marta Mercader: luz, alegría y frescura
El análisis de ChatGPT sobre Marta Mercader pone el acento en la energía, la ilusión y la expresividad propias de la Fallera Mayor Infantil. Su carácter activo, creativo y participativo lleva a la inteligencia artificial a priorizar colores luminosos. Unos tonos capaces de transmitir emoción sin perder elegancia.
El azul zafiro o azul marino aparece como la apuesta más probable según la IA. Todo esto, al tratarse de un tono que combina tradición y dulzura infantil, y que además ya ha sido utilizado por la propia Marta en actos destacados.

Como alternativas, el modelo señala un verde suave, vinculado a la frescura y la vitalidad. Así como también apuesta por un amarillo claro o dorado delicado, especialmente adecuado para aportar luz en actos tan simbólicos como la Ofrenda.
La IA acierta los colores favoritos de las máximas representantes
De hecho, estas aproximaciones se ajustarían bastante a lo que Marta Mercader y Carmen Prades confesaron a 7teleValencia en las entrevistas previas a la Telefonada. Marta expresó que su color favorito para un espolín sería «amarillo clarito, verde o rosa».
Mientras que Carmen Prades explicó que el color sería «muy diferente» al de su año de fallera mayor. Es decir, que, si la joven sigue firme a lo que dijo en su entrevista con 7teleValencia, el color no será Verde Convento.

A pesar de las múltiples conjeturas y apuestas, tanto de la inteligencia artificial como de los aficionados al mundo fallero, la respuesta definitiva solo la conocen quienes han elegido su traje: Carmen y Marta. Los colores oficiales que representarán a las Fallas 2026 se desvelarán mañana en el caso de Carmen y el sábado en el de Marta.
Lo que sí es seguro es que esos colores pasarán a formar parte de la historia de València, ligados para siempre a sus nombres y a su esencia como máximas representantes de la fiesta.














