Evacuación de emergencia en Alfafar tras el incendio de un tren con pasajeros
Un tren de Cercanías Renfe estacionado en una parada en una imagen de archivo

La borrasca Leonardo está provocando este jueves importantes alteraciones en el transporte público de Valencia, con la interrupción de la línea C1 de Cercanías y retrasos en varias líneas de Metrovalencia a causa del fuerte viento. Las rachas extremas, que han superado los 110 km/h en distintos puntos, han obligado a activar protocolos de seguridad y a reorganizar la movilidad en plena alerta meteorológica.

Metrovalencia ha informado a primera hora de la tarde de incidencias en las líneas 1, 2 y 7 como consecuencia de problemas provocados por el viento en la estación de Sant Isidre.

La compañía ha advertido de retrasos puntuales y posibles alteraciones del servicio, en una jornada marcada por la alerta amarilla por viento activada en el litoral norte de la provincia. Aunque la circulación no ha llegado a interrumpirse por completo, la situación ha generado esperas superiores a las habituales y dificultades para los desplazamientos cotidianos.

Un árbol se desploma sobre las vías del Cercanías

Más severa ha sido la afección en la red de Cercanías Renfe, especialmente en la línea C1, uno de los principales ejes ferroviarios de la costa. La caída de un árbol sobre la vía ha obligado a interrumpir la circulación entre Cullera y Silla, dejando sin servicio ferroviario este tramo durante varias horas.

Para garantizar la movilidad de los usuarios, Renfe ha establecido un servicio alternativo de transporte por carretera entre Sollana y Sueca, aunque la reorganización ha supuesto retrasos medios de alrededor de 30 minutos en el conjunto de la línea.

La combinación de viento extremo y obstáculos en la infraestructura ferroviaria ha complicado especialmente los desplazamientos de media distancia y los accesos a la ciudad en una franja horaria de elevada demanda. Usuarios han reportado trenes detenidos, cambios de última hora y falta de información inmediata en algunos puntos, mientras los equipos técnicos trabajaban para retirar el árbol y comprobar el estado de la vía antes de reanudar la circulación con garantías de seguridad.

Las autoridades han subrayado que las decisiones adoptadas responden a criterios estrictos de prevención, ante el riesgo añadido que supone el viento fuerte sobre catenarias, señalización y elementos próximos a las vías. El episodio se ha visto agravado por la elevada humedad del terreno tras semanas de lluvias, un factor que facilita la caída de árboles y ramas sobre infraestructuras de transporte.

Emergencias eleva la alerta a naranja

El impacto del temporal en la movilidad se ha producido en un contexto de más de 200 intervenciones de los bomberos por incidencias relacionadas con el viento en la ciudad, muchas de ellas vinculadas a la retirada de obstáculos en calzadas y zonas próximas a vías ferroviarias y tranviarias. Estas actuaciones han sido clave para evitar mayores afecciones al tráfico y permitir la recuperación progresiva de los servicios.

Desde el Ayuntamiento y los operadores de transporte se ha insistido en la necesidad de consultar los canales oficiales antes de iniciar desplazamientos, prever tiempos adicionales y evitar viajes innecesarios durante los picos de viento. Las previsiones meteorológicas apuntan a que el episodio irá remitiendo en las próximas horas, aunque se mantendrá la vigilancia ante posibles nuevas incidencias mientras persistan las condiciones adversas.