Beatriz Blanco en Compañía Valenciana de la Seda

Las Fallas 2027 comienzan a perfilar uno de los elementos más esperados de la indumentaria de sus máximas representantes. Beatriz Blanco Tamarit y Julia Vizcayno Orero, Fallera Mayor de València y Fallera Mayor Infantil de València, respectivamente, han elegido este miércoles el color de sus espolines oficiales, en una jornada clave para la preparación de sus trajes más emblemáticos. Beatriz Blanco ha realizado su elección en la Compañía Valenciana de la Seda, mientras que Julia Vizcayno ha acudido a Vives i Marí para decidir el tono del tejido que lucirá durante su reinado. Ambos espolines protagonizarán sus respectivas exaltaciones, previstas para el próximo mes de enero.

La elección constituye uno de los primeros momentos destacados en la preparación de la indumentaria de las nuevas representantes. La jornada de hoy marca así un nuevo paso en el camino hacia las Fallas 2027 y en la confección de dos piezas únicas que acompañarán a las máximas representantes de la fiesta en una de las citas más significativas de su reinado. Se trata de una tradición que se repite cada mes de octubre, después de sus nombramientos, y que da comienzo a la elaboración de unos tejidos exclusivos concebidos para cada ejercicio fallero. Los colores escogidos se mantienen como uno de los secretos mejor guardados hasta que llega el momento de descubrir los trajes oficiales.

Un tejido exclusivo que se renueva cada año

Los espolines oficiales de las Falleras Mayores de València son tejidos de seda de elaboración artesanal cuya producción encarga el Ayuntamiento para cada ejercicio fallero. Desde 2001, las máximas representantes de la fiesta cuentan con un espolín oficial exclusivo, cuyo diseño es propiedad municipal y está reservado para ellas. La elección del color, realizada hoy por Beatriz Blanco y Julia Vizcayno en sus respectivas visitas a la Compañía Valenciana de la Seda y a Vives i Marí, supone el punto de partida de un proceso artesanal que dará forma a dos de las prendas más esperadas de las Fallas 2027.

El proceso comienza con la elección de los colores por parte de las propias Falleras Mayores. A partir de esa decisión, los talleres especializados deben elaborar los tejidos siguiendo las características técnicas establecidas en el contrato municipal. La jornada de hoy adquiere así un significado especial: las dos representantes han definido el primer rasgo distintivo de unos espolines que se confeccionarán expresamente para ellas y cuyo resultado no se conocerá públicamente hasta la presentación de sus trajes oficiales. No se trata, por tanto, de una tela convencional, sino de una pieza que requiere un trabajo artesanal específico y una planificación que permita tenerla terminada a tiempo para la confección de los trajes.

La seda natural y el trabajo manual son elementos fundamentales de este proceso. El Ayuntamiento exige que los espolines se elaboren con medios tradicionales de la artesanía valenciana, sin mecanismos accionados por otras fuentes de energía que sustituyan el esfuerzo y la destreza de los tejedores. Una labor minuciosa que comienza con la decisión tomada este miércoles y que continuará durante los próximos meses en los talleres encargados de convertir los colores elegidos por Beatriz Blanco y Julia Vizcayno en dos tejidos únicos.

Dos espolines con características diferentes

Los tejidos de las máximas representantes presentan especificaciones propias, tanto en sus dimensiones como en la composición de sus tramas y la elaboración de sus dibujos.

El espolín de la Fallera Mayor de València debe contar con 13,50 metros de tela y una trama que combine 33 colores. Para conseguir sus características, el pliego técnico establece el uso de un telar de 400 agujas y una composición de seda natural con unas condiciones concretas de densidad y tejido.

En el caso de la Fallera Mayor Infantil de València, el espolín tendrá 12,50 metros de tela y combinará 36 colores en sus tramas. Su elaboración requiere un telar de 800 agujas, diseñado para conseguir un dibujo asimétrico y sin repetición a lo ancho del tejido.

Ambas piezas comparten el empleo de seda natural y los requisitos de fabricación artesanal, aunque sus características técnicas se adaptan a las particularidades de cada diseño. A los metros de espolín se suman otros 3,50 metros de seda artesanal lisa para confeccionar el corpiño de manga larga, del mismo color que el tejido principal.

Julia Vizcayno decidiendo el color de su espolín

Compañía Valenciana de la Seda y Vives i Marí, los talleres adjudicatarios

Una de las novedades de las Fallas 2027 es que la elaboración de los espolines oficiales se enmarca en una nueva adjudicación municipal para los ejercicios 2027 y 2028. El Ayuntamiento de València aprobó en mayo la convocatoria para contratar estos trabajos y formalizó la adjudicación el pasado mes de julio.

El contrato se dividió en dos lotes, con un presupuesto inicial conjunto de 94.380 euros para los dos ejercicios falleros. Tras el procedimiento de contratación, el primer lote se adjudicó a Compañía Valenciana de la Seda SL, por 39.809 euros, mientras que el segundo correspondió a Vives i Marí SL, por 43.257,50 euros.

La convocatoria establece los requisitos que deben cumplir los talleres para garantizar el carácter artesanal de los tejidos. Entre ellos figura la acreditación de que los telares utilizados reúnen las condiciones exigidas, mediante un certificado de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunitat Valenciana (ATEVAL).

Esta adjudicación da continuidad a la elaboración de los espolines oficiales durante los dos próximos ejercicios y fija las condiciones para que los tejidos estén preparados con la antelación necesaria. La asignación concreta de cada taller a cada representante debe confirmarse antes de atribuir individualmente la elaboración de los espolines de Beatriz Blanco y Julia Vizcayno.

El calendario hasta las exaltaciones

La elección del color marca el inicio de una cuenta atrás que continuará durante las próximas semanas. Una vez escogidos los tonos, los talleres deberán completar el tejido de las piezas conforme a las especificaciones técnicas del Ayuntamiento.

El plazo de entrega establecido en la contratación municipal es el 30 de noviembre de cada año. Esta fecha permite disponer de los tejidos con tiempo suficiente para confeccionar los trajes que las Falleras Mayores estrenarán durante las ceremonias de exaltación, previstas para enero.

La fabricación exige respetar las dimensiones, los materiales y las características técnicas recogidas en el pliego. En el caso de los espolines oficiales, cada detalle forma parte de un proceso artesanal que debe compatibilizar la fidelidad a la tradición textil valenciana con la preparación de la indumentaria de las representantes.

El secreto mejor guardado de las Fallas 2027

La elección de los colores es uno de los momentos más simbólicos de los primeros meses del reinado. Aunque el proceso de elaboración comienza ahora, el resultado final no se descubrirá hasta las exaltaciones, cuando Beatriz Blanco y Julia Vizcayno luzcan por primera vez sus respectivos trajes oficiales.

Los espolines representan una parte singular de la indumentaria fallera por su elaboración, sus características técnicas y su vinculación con las máximas representantes de la fiesta. Cada año, la elección de los nuevos colores renueva esta tradición y convierte el tejido en una pieza asociada a un reinado concreto.

Con la elección de sus espolines, las Falleras Mayores de València 2027 avanzan en la preparación de una de las citas más esperadas de su calendario oficial. Beatriz Blanco y Julia Vizcayno comienzan así el camino hacia unas exaltaciones en las que sus tejidos exclusivos ocuparán un lugar protagonista.