tortuga
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Los cuatro amigos franceses que encontraron frente al litoral de Orihuela una tortuga en alta mar y la pudieron acercar hasta la costa de Torrevieja han podido contemplar y disfrutar esta mañana de la mejora que, después de once días, ha experimentado el animal gracias a los cuidados que ha recibido en el Área de Recuperación y Conservación Animal (ARCA del Mar) del Oceanogràfic de Valencia.

Christine y Patrich Deveyt, Elixabeth Laval y Charlie Dusaucois recibieron emocionados las explicaciones de los veterinarios Mónica Valls y Vicente Marco mientras no cesaban de fotografiar a la tortuga, a la que bautizaron con el nombre en castellano de la mujer, Christine, quien al resultarles imposible izarla hasta una de las dos embarcaciones que tripulaban, la mantuvo asida durante una hora hasta que fue evacuada hasta la playa.

“La tortuga es guapa”

Tras descubrir a la tortuga casi oculta por las botellas de plástico y cuerdas negras, los amigos franceses, muy concienciados con el respeto por los animales marinos, contactaron con el Ayuntamiento de Torrevieja, que, tras avisar al 112 y alertar, así, a la Red de Varamientos, dispuso del biólogo Juan Antonio Pujol, para quitarle las cuerdas al animal, ya que se aconseja que sólo una persona experta lo haga. “Cristina” arribó a tierra en una camilla tirada por una moto náutica de una patrullo que desplazó la Cruz Roja hasta las embarcaciones.

Christine Deveyt explicó los pormenores del rescate de la tortuga, contó que durante una hora mantuvo a la tortuga sujeta de las cuerdas en las que se había enredado y expresó la felicidad y placer que a todos les ha embargado al contemplarla tan “viva”.  Christine se mostró admirada del trabajo que se realiza en el ARCA del Mar, a la vez que animaba a todos a que actuaran de igual modo que ellos.

“Nos ha alegrado mucho volver a verla tan bien y nos ha emocionado comprobar que está tan bien. Ha sido muy bonito. La tortuga es guapa”.

Un principio de neumonía

Los veterinarios del centro insistieron en que la actitud de estos ciudadanos ha salvado la vida del quelonio, que llegó con 34 kilos de peso al ARCA del Mar, ya que pudieron actuar para curarle de los daños recibidos en el palangre hecho con plásticos. “Cristina” ha recibido un tratamiento de antibióticos para el principio de neumonía por aspiración que sufría y en este momento ya come y nada con total normalidad.

El ARCA del Mar lleva anotados 341 ingresos de tortugas enfermas o malheridas, un notable número de intervenciones que sobrepasa la media de dotaciones de este tipo.