
El Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, ha celebrado este miércoles la primera jornada del IX Seminario Internacional de Biopolímeros y Composites Sostenibles. Este encuentro ha servido para abordar el nuevo marco regulatorio de los biopolímeros, presentar las innovaciones en materiales biodegradables y analizar el papel estratégico de los bioplásticos.
Para conseguir la transición hacia una economía circular, alineada con las nuevas exigencias regulatorias europeas, los biopolímeros se antojan necesarios. Por ello AIMPLAS, y empresas internacionales del sector, se han reunido en Valencia para dar a conocer los descubrimientos y pasos adelante que está dando esta industria. Un sector que marca un futuro más sostenible que, cada vez más, comienza a ser una realidad.
Demostraciones durante el evento
En el marco del Seminario, se han dado a conocer varias demostraciones tecnológicas de las innovaciones, con aplicaciones reales en agricultura y economía circular que prometen gran crecimiento. Aunque hoy representan el 0,5 % del mercado mundial, los bioplásticos prevén duplicar su capacidad global entre 2025 y 2030, con Europa pasando de 330.000 a 800.000 toneladas anuales.
Por parte de AIMPLAS destaca su innovadora “agua sólida”. Esta es una solución biodegradable compuesta en más de un 90 % por agua, siendo capaz de retenerla y liberarla de forma progresiva en el suelo. “Esta tecnología permite reducir la frecuencia de riego y evitar el estrés hídrico en los cultivos”, han explicado desde el Instituto Tecnológico.
En cuanto a otras de las innovaciones destacadas, también se han exhibido hidrogeles desarrollados a partir de algas, los cuales mejoran el rendimiento de los cultivos. Además se han presentado unos recubrimientos biodegradables para fertilizantes, diseñados para optimizar la liberación de nutrientes y minimizar el impacto ambiental en el suelo. Todas estas innovaciones nacidas de las mentes de los especialistas más destacados de todo el mundo.
Innovación agrícola y valorización de residuos
Más allá del agua sólida, AIMPLAS ha mostrado un “barril-bodeguita”. Este nuevo proyecto está fabricado a partir de subproductos agrícolas de olivares y viñedos. “Valorizar residuos para formular nuevos compuestos procesables con tecnologías convencionales y con prestaciones comparables a materiales tradicionales”, ha sido el objetivo que ha marcado el centro valenciano. El conjunto de soluciones presentadas refleja la apuesta por una agricultura más sostenible. “Que los materiales no solo cumplan su función técnica durante su uso, sino que garantice su biodegradación y reciclabilidad sin dejar residuos en el suelo”, ha dicho AIMPLAS en un comunicado.
El programa continuará con nuevas perspectivas técnicas y aplicaciones en campo. Según anuncian desde el Seminario, las próximas sesiones contarán con: intervenciones sobre la evaluación práctica de la compostabilidad, los avances recientes en certificación para mercados internacionales, y específicos, y el análisis de las políticas clave en España en materia de bioplásticos. También se presentarán desarrollos vinculados a nuevas materias primas como las algas, avances en PLA, iniciativas orientadas a superar limitaciones de los bioplásticos, casos de reciclaje microbiano y bioeconomía circular.
Finalmente, la jornada de mañana se centrará en los biopolímeros en ambientes abiertos y en su aplicación en agricultura. Se abordarán películas acolchadas biodegradables durante su uso y postcosecha, el potencial de los productos de plasticultura biodegradables en la economía circular, la distinción entre microplásticos persistentes y materiales certificados biodegradables en suelo, y nuevos desarrollos y estudios de caso en biopolímeros aplicados al sector agrícola.












