DANA
La localidad de Oliva amanece anegada de agua tras caer más de 600 litros. / AVAMET

Las previsiones de lluvias torrenciales se han cumplido y la Comunitat Valenciana vive este lunes uno de los episodios meteorológicos más graves de los últimos años. La dana Adam ha descargado cantidades extraordinarias de agua en el sur de la provincia de Valencia y el norte de Alicante, donde las inundaciones han obligado a desplegar un amplio operativo de emergencias para rescatar a personas atrapadas y atender las numerosas incidencias registradas durante la noche.

Las comarcas de la Safor y la Marina Alta se encuentran entre las más afectadas por el temporal. En distintos puntos se han superado los 500 litros por metro cuadrado en 48 horas, con registros que rebasan los 600 litros. La acumulación de agua ha provocado desbordamientos de ríos y barrancos, calles anegadas, viviendas inundadas y dificultades para acceder a determinadas zonas.

La gravedad de la situación ha llevado al Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat a elevar a situación 2 el Plan Especial de Inundaciones (PEI) en la Marina Alta y la Safor. Además, se ha activado la situación 0 en la Vall d’Albaida, la Costera, la Marina Baixa y el Comtat.

Pego, una de las localidades más castigadas por las lluvias

Pego, en el norte de Alicante y junto al límite con la provincia de Valencia, se ha convertido en uno de los puntos más afectados por el episodio. Las precipitaciones acumuladas han alcanzado cifras extraordinarias y han dejado una situación especialmente complicada en las zonas de chalés y viviendas, donde los equipos de emergencia encuentran serias dificultades para acceder.

El alcalde de Pego, Enrique Moll, ha trasladado a Radio Nacional la gravedad de lo que está ocurriendo en el municipio. «Tenemos gente en los tejados de las casas», ha advertido, al explicar que algunos vecinos llevan horas esperando ayuda y que entre los afectados podría haber menores.

El regidor también ha alertado de que los accesos a determinadas áreas están impracticables y que ni siquiera los vehículos pesados consiguen llegar a algunos puntos. Por ello, ha reclamado la intervención de medios aéreos para facilitar los rescates.

«Estamos recibiendo mensajes e imágenes la verdad que espeluznantes, son cosas que no hemos visto», ha afirmado Moll en sus declaraciones a Radio Nacional. El alcalde ha pedido a los vecinos que permanezcan en sus casas, busquen las zonas más altas y secas y eviten desplazarse para comprobar el estado de sus vehículos, especialmente si tienen garajes inundados.

«Que no se arriesguen, que se queden en su casa tranquilamente, que busquen un lugar alto y seco», ha insistido. El mensaje de las autoridades locales se centra en proteger la vida de las personas ante unas inundaciones que dificultan las labores de asistencia.

Oliva activa un amplio dispositivo de rescate

La situación también es especialmente preocupante en Oliva, donde se han acumulado más de 400 litros por metro cuadrado desde la pasada medianoche, según los datos difundidos durante la mañana. El municipio acumula cerca de 600 litros desde el inicio del episodio de lluvias, con precipitaciones concentradas en pocas horas.

La inundación de calles y parcelas ha afectado especialmente a la zona de la playa y a áreas con chalés y construcciones de baja altura. El agua ha cubierto vehículos y ha anegado viviendas, mientras varios cauces de la zona han alcanzado niveles muy elevados. Entre ellos figuran el barranco de la Palmera, la Séquia Mare y el río Bullent. También se ha informado del desbordamiento del río Girona.

Los servicios de emergencia trabajan desde la madrugada en el rescate de personas que habían quedado atrapadas en casas de campo, chalés y otras instalaciones. Entre los afectados se encuentran alrededor de 200 personas que necesitaban asistencia, algunas de ellas en lugares de difícil acceso. Uno de los operativos se ha centrado en un camping de Oliva, donde había una treintena de personas atrapadas.

Para reforzar las actuaciones se han movilizado helicópteros de rescate, patrullas de la Guardia Civil y efectivos de bomberos. El Ayuntamiento ha habilitado el centro polivalente para acoger a las personas rescatadas.

La Generalitat refuerza la emergencia ante el riesgo de nuevas inundaciones

La gravedad del episodio ha motivado la activación de medidas extraordinarias de coordinación. Emergencias de la Generalitat ha enviado un aviso ES-Alert a los teléfonos móviles de los habitantes de la Marina Alta y la Safor para advertir de la persistencia de las precipitaciones y del riesgo derivado de las inundaciones y los desbordamientos.

La Unidad Militar de Emergencias (UME) se ha incorporado al dispositivo, mientras los equipos de bomberos y otros servicios trabajan en diferentes puntos afectados. La reunión del Cecopi se ha adelantado a las 7:00 horas para evaluar la evolución del temporal y coordinar la respuesta.

Durante las primeras horas de este lunes, AEMET mantenía el aviso rojo por lluvias en el litoral sur de Valencia y el litoral norte de Alicante, inicialmente hasta las 10:00 horas. La evolución de los avisos y de las precipitaciones resulta clave para determinar cómo avanzan las labores de rescate y cuándo podrán recuperarse los accesos a las zonas inundadas.

Un episodio que confirma las previsiones más adversas

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había advertido de que el domingo y el lunes podían ser las jornadas más complicadas de este episodio. La combinación de una dana con la entrada de aire húmedo desde el Mediterráneo favorecía precipitaciones intensas y persistentes, con posibilidad de tormentas y acumulados muy elevados en puntos concretos.

La agencia meteorológica había señalado especialmente el entorno del cabo de La Nao y los litorales de Alicante entre las áreas donde podían concentrarse los mayores registros. También alertó del riesgo de inundaciones locales y crecidas repentinas en ramblas y barrancos, sobre todo en zonas con suelos ya saturados.

La situación vivida en la Safor y la Marina Alta evidencia la magnitud que puede alcanzar un episodio de estas características cuando las lluvias se concentran en pocas horas. Mientras continúan los rescates y la atención a los afectados, las autoridades insisten en la necesidad de seguir los avisos oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y no acercarse a cauces, barrancos o zonas inundadas.