La ciudad de Valencia ha celebrado la XXI Entrada de Moros y Cristianos con motivo de la festividad del 9 de Octubre, una de las citas más esperadas del Día de la Comunitat Valenciana. Las calles del centro de la ciudad se han llenado de música, historia, color y tradición en una jornada que ha recuperado todo su esplendor después de que la edición de 2025 tuviera que suspenderse debido a las condiciones meteorológicas.
Organizada por la Federación Valenciana de Moros y Cristianos (FeVaMiC), esta nueva edición ha contado con la participación de 78 escuadras moras y cristianas, acompañadas de bandas de música, ballets, boatos y carrozas, que han ofrecido un gran espectáculo a lo largo del recorrido.
La jornada festiva ha comenzado con la tradicional Bajada de Gloria, en la que representantes de las diferentes filaes han recorrido las calles en sentido contrario al de la entrada, desde la plaza del Ayuntamiento hasta la Glorieta, acompañados por la música festera.
Posteriormente, ha dado comienzo la XXI Entrada de Moros y Cristianos, que ha partido desde la Glorieta y ha recorrido la calle de la Paz, Poeta Querol, la calle de las Barcas y la plaza del Ayuntamiento, para continuar por Marqués de Sotelo hasta la calle de Xàtiva. Un recorrido que ha permitido disfrutar del paso de las diferentes escuadras y de la espectacularidad de los trajes, las coreografías y las carrozas.
En esta edición, la Capitanía Cristiana ha estado encabezada por Susi San Andrés Real, al frente de la comparsa Corsaries del Mare Nostrum, mientras que la Capitanía Mora ha estado representada por Salvador Lluch Alamar, acompañado por su comparsa Almorávides, perteneciente a la Coordinadora de Moros y Cristianos de Ciutat Vella. Ambas capitanías han protagonizado algunos de los momentos más destacados del desfile.
La celebración también ha tenido un marcado carácter solidario, con la participación de representantes de diferentes localidades afectadas por la DANA del 29 de octubre de 2024. De esta manera, la Entrada ha querido rendir homenaje a las poblaciones que sufrieron las consecuencias de las inundaciones, contando con representación de Catarroja, Massanassa, Benetússer, Aldaia, Sedaví, Paiporta, Alaquàs, Quart de Poblet, Manises, Riba-roja de Túria y Chella.













