La inestable y crítica situación del Valencia Club de Futbol ha vuelto a seccionar la actualidad deportiva con un terremoto en los despachos y en el banquillo. Invitado en el informativo Notícies Comunitat Valenciana de 7teleValencia, el director de Radio Esport, Julio Insa, analizó sin tapujos este nuevo descalabro institucional y deportivo del club blanquinegro. Con su habitual crudeza a la hora de retratar la gestión de la entidad, Insa resumió el momento que atraviesa Mestalla con una frase lapidaria: “Entre todos lo mataron y él solito se murió”.

Un organigrama caótico y decisiones incomprensibles desde Singapur

Durante su intervención, Insa ha desgranado los motivos que han llevado a esta masacre deportiva e institucional. El analista recordó los episodios surrealistas vividos en el club, desde ruedas de prensa caóticas con traductores que inventaban las cosas, hasta la configuración de una estructura técnica que carecía de rumbo. Para Insa, las decisiones tomadas por la propiedad en Singapur resultan inescrutables y de una ineptitud flagrante: Aquí los tontos de todo no están, no saben de fútbol… y la imagen que da es patética.

El periodista incidió en el absurdo de renovar recientemente al técnico Carlos Corberán hasta 2028 para, apenas dos meses después, despedir de forma fulminante a todo su equipo técnico, al entrenador y a la cúpula ejecutiva liderada por Ron Gourlay tras un inicio de curso nefasto. Una montaña rusa de decisiones donde, según relata Insa, por la mañana el técnico era ratificado y por la noche los informes llegados desde Singapur ordenaban un cese total, evidenciando el desconcierto absoluto de quienes mandan a distancia sin asumir responsabilidades.

El papel de la plantilla, la afición y los supervivientes de siempre

Más allá de la cúpula y el banquillo, Insa también puso el foco en el rendimiento del equipo sobre el césped y en la actitud de unos jugadores que, según sus palabras, no terminaban de sintonizar con la propuesta de un Corberán que se encontraba solo, sin una dirección deportiva operativa que le respaldara en el mercado de fichajes. A pesar de todo, Insa alabó el papel de la afición, destacando que la hinchada valencianista sigue yendo a tope con el equipo y apoyando incondicionalmente a pesar de la deriva institucional.

Asimismo, el director de Radio Esport recordó que mientras directores deportivos, entrenadores y ejecutivos extranjeros van cayendo en sucesivas purgas —lo que él mismo catalogó en un editorial en su medio como un auténtico «funeral» o «lápida»—, en el club siempre sobreviven los mismos rostros institucionales y ejecutivos locales que aprendieron a capear los temporales bajo el mandato de Meriton.

La llegada de Braulio Vázquez como esperanza de reconstrucción

Para encauzar esta nueva y enésima crisis, el Valencia ha movido ficha rápidamente con la mirada puesta en el banquillo y en la dirección deportiva. Ante la salida de todo el bloque anterior, el nombre que suena con fuerza para asumir las riendas es el de Braulio Vázquez. Insa destacó que su experiencia en el fútbol español y su profundo conocimiento de la casa otorgan un punto de sensatez y madurez. Queda ahora por ver si el nuevo responsable contará con la autonomía real necesaria para reflotar un club que, en palabras del periodista, urge soluciones de raíz para dejar atrás una auténtica pesadilla deportiva.