Incendio en una tienda de patinetes tras una explosión de una batería. A la llegada de los bomberos realizan una inspección con visor térmico, se comprueba que no existen temperaturas significativas, procediendo a la ventilación del establecimiento. Posteriormente se realiza una inspección preventiva tanto del local como de los edificios colindantes, descartando cualquier otra afectación.
El componente más delicado y potencialmente peligroso de un patinete eléctrico es su batería de ion-litio. Aunque son muy eficientes y ligeras, tienen ciertas características que pueden volverlas peligrosas si no se manipulan correctamente. De hecho, esa peligrosidad ha llevado a la prohibición de su transporte en medios públicos como el tren o metro. Además, en Valencia ya ha provocado otros incendios como el declarado el pasado mes de octubre en la avenida de Francia que se saldó con una docena de heridos.
Las baterías de ion-litio contienen materiales altamente reactivos, capaces de liberar mucha energía en poco tiempo si se produce un fallo. Esto sucede porque almacenan electricidad en forma de reacciones químicas que, en ciertas condiciones (sobrecalentamiento, sobrecarga o cortocircuito), pueden descontrolarse.
Durante la carga o descarga, si la batería se calienta más de lo debido, puede iniciar un fenómeno llamado fuga térmica donde la temperatura sube de forma descontrolada, los electrolitos inflamables en su interior se evaporan y esto puede provocar incendios explosivos difíciles de apagar.












