Eclipse

La alcaldesa de València, María José Catalá, ha destacado que València vivió una jornada de eclipse “con mucha tranquilidad, con mucha normalidad. La gente atendió oportunamente las recomendaciones de las autoridades. Yo tengo que agradecer el civismo, la actitud absolutamente tranquila, respetuosa y responsable de la ciudadanía. Vivimos un momento histórico precioso porque yo creo que se vivió de manera extraordinaria en muchas ciudades de España pero una de las ciudades donde el acontecimiento fue más espectacular, sin duda, fue en la ciudad de València”.

Catalá ha valorado el dispositivo municipal desplegado y ha señalado que “llevamos meses planificando un operativo con más de doscientas personas, muy ensayado por noches como la de Sant Joan, concretamente en la zona de La Malva-rosa, y yo creo que la planificación ha servido de mucho”.

La alcaldesa ha informado que 50.000 personas acudieron anoche al punto de observación oficial del eclipse, ubicado en la playa de La Malva-rosa, y otras 900 personas más optaron por el embarcadero de la Gola del Pujol. 200 efectivos municipales de distintos servicios trabajaron para que la jornada transcurriera con normalidad y tanto vecinos y vecinas como visitantes pudieran vivir este fenómeno astronómico con seguridad.

Sin incidentes

Ni la Policía Local ni los Bomberos de València han reportado incidentes destacables durante la jornada y la tarde-noche del eclipse, que se vivió con normalidad en toda la ciudad. Finalmente, las tres unidades acuáticas de los Bomberos no tuvieron que intervenir. Protección Civil desalojó a veinte personas que se encontraban en el bosque de El Saler por estar decretado el nivel 3 de Previfoc por alto riesgo de incendios.

Tampoco hubo incidentes ni retenciones a partir de las seis de la tarde, cuando la Policía Local cortó la CV-500, la autovía de El Saler, para controlar los accesos al Parc Natural de L’Albufera. A partir de las 21 horas, la vía se volvió a abrir con normalidad. Los espectadores del eclipse también optaron por el transporte público a la hora de desplazarse al punto oficial de observación de la playa de La Malva-rosa o al lago de L’Albufera. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) València reforzó las líneas que prestan servicio a El Saler y a la avenida de Tarongers para garantizar la vuelta a casa de los vecinos y vecinas desplazados a los distintos observatorios.

Cruz Roja también tuvo una noche tranquila y solo realizó 12 asistencias leves y ningún traslado hospitalario. El trabajo de la Cruz Roja se amplió hasta las 23 horas en La Malva-rosa y El Cabanyal.

Residuos

El Ayuntamiento de València ha recogido esta noche 7,2 toneladas de residuos en la playa de La Malva-rosa, El Cabanyal, Pinedo y El Perellonet. Se trata de la sexta parte de residuos que en la Nit de Sant Joan a pesar de que la afluencia de personas fue parecida en ambos casos.

De las 7,2 toneladas, 4.000 kilos fueron recogidos manualmente en las papeleras instaladas en la playa (3.000 en las playas del norte de la ciudad y 1.000 en las playas del sur). Otros 1.200 kilos se recogieron en las 120 parejas de papeleras instaladas y otros 2.000 kilos de residuos en los 20 contenedores de 1.000 litros colocados como refuerzo.

Consumo de agua

También Emivasa detectó, respecto a un día normal, un descenso del consumo de agua en la ciudad de València del 41% en los minutos de máxima oscuridad, concretamente a las 20:32 horas. La caída del consumo era apreciable desde el inicio del fenómeno, a las 19:38 horas, y fue recuperándose progresivamente una vez finalizada la fase de totalidad. Así, València mantenía un consumo de 1.900 litros por segundo a las 18 horas mientras que, a las 20:30 horas, el consumo estaba en 1.100 litros por segundo, 800 litros por segundo menos en el momento del eclipse total.

Se trata de uno de los descensos puntuales de consumo más llamativos observados en los últimos años en una franja horaria de máxima actividad estival y muestra una reducción significativa del consumo de agua respecto a los valores habituales para esa misma franja vespertina.

La información obtenida durante este período constituye un ejemplo del potencial de la digitalización y la gestión inteligente del agua para comprender mejor la relación entre los hábitos de la ciudadanía y el uso de los recursos hídricos. Gracias a la monitorización de la red, el Ayuntamiento de València dispone de herramientas que permiten analizar situaciones extraordinarias y mejorar su planificación y eficiencia.