El Mundial 2030 mira a Valencia y el Nou Mestalla gana fuerza para ser una de sus sedes
Proyección del Nou Mestalla con capacidad para 70.000 aficionados.

España apenas ha terminado de celebrar la conquista de su segundo Mundial y el fútbol ya dirige la mirada hacia el próximo gran objetivo. La histórica victoria lograda ante Argentina y la multitudinaria celebración vivida este lunes en Madrid han cerrado el ciclo del Mundial de 2026, pero al mismo tiempo han abierto oficialmente la cuenta atrás hacia la Copa del Mundo de 2030, un torneo que se disputará en España, Portugal y Marruecos y en el que Valencia vuelve a tener opciones reales de convertirse en ciudad anfitriona.

Después de años marcada por la incertidumbre, la candidatura valenciana ha cambiado radicalmente de escenario. El avance de las obras del Nou Mestalla y el respaldo institucional recibido durante los últimos meses han permitido que la tercera ciudad de España pase de quedarse fuera del proyecto inicial a situarse entre las opciones con más posibilidades de incorporarse definitivamente al listado de sedes.

Mientras millones de aficionados todavía recuerdan el gol de Ferran Torres que otorgó a España su segunda estrella, el siguiente gran reto futbolístico del país ya está sobre la mesa: organizar un Mundial en casa y hacerlo con Valencia como una de sus grandes protagonistas.

Los jugadores de la selección española a su llegada a la plaza de Cibeles para celebrar la victoria del Mundial 2026. / BORJA SÁNCHEZ-TRILLO (EFE)

La visita de la FIFA marcará el futuro de Valencia

Los próximos meses serán decisivos para conocer si el Nou Mestalla logra dar el último paso. Tras la conclusión del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA retomará el proceso de evaluación de las ciudades candidatas. Según confirmó el presidente de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, Salvador Gomar, el organismo internacional tiene previsto desplazarse a Valencia entre los meses de octubre y noviembre para inspeccionar el futuro estadio valencianista y analizar sobre el terreno si reúne todos los requisitos exigidos para albergar partidos del Mundial de 2030.

Será una de las visitas más importantes de todo el proceso. Los técnicos revisarán aspectos relacionados con la infraestructura, los accesos, la seguridad, los servicios para aficionados, la tecnología del recinto y la evolución de unas obras que avanzan con el objetivo de que el estadio pueda inaugurarse en julio de 2027.

La decisión definitiva corresponderá exclusivamente a la FIFA, aunque desde hace meses tanto la Real Federación Española de Fútbol como diferentes instituciones vienen defendiendo la incorporación de València al proyecto mundialista.

De quedarse fuera a convertirse en una de las grandes candidatas

Hace apenas unos años parecía impensable. Las obras del Nou Mestalla permanecían paralizadas y Valencia desapareció de la candidatura española presentada inicialmente ante la FIFA. Sin embargo, la reactivación de los trabajos y el compromiso adquirido por el Valencia CF para finalizar el estadio han cambiado completamente el panorama.

La candidatura española también ha evolucionado durante este tiempo. La renuncia de algunas sedes inicialmente previstas y las dificultades que atraviesan otros proyectos han abierto una oportunidad que la capital valenciana trata ahora de aprovechar.

De hecho, la Real Federación Española de Fútbol solicitó hace meses a la FIFA la incorporación de Valencia y Vigo al listado oficial de sedes, reforzando así las opciones de ambas ciudades. Además, desde el Consejo Superior de Deportes se ha defendido públicamente que una ciudad del peso de Valencia debe formar parte de un Mundial que organizará España.

Un estadio preparado para competir entre los mejores

Más allá del simbolismo que supondría recuperar el protagonismo internacional para la ciudad, el Nou Mestalla presenta argumentos sólidos desde el punto de vista técnico.

El futuro estadio contará con un aforo superior a las 70.000 localidades, situándose entre los recintos de mayor capacidad del país. A ello se suma un diseño concebido para responder a las nuevas exigencias del fútbol internacional, con amplias zonas VIP, espacios de hospitalidad, áreas comerciales, restauración, museo y servicios pensados para grandes eventos deportivos.

Luz verde a las torres del Nou Mestalla con hoteles, centro comercial y más de 600 plazas de aparcamiento
Nou Mestalla concluirá sus obras en 2027 para abrir sus puertas el próximo verano.

A estas características se añade otro factor que juega a favor de la candidatura valenciana: la propia ciudad. Valencia dispone de aeropuerto internacional, conexión mediante alta velocidad ferroviaria, una extensa red de Metrovalencia, amplia capacidad hotelera y una larga experiencia en la organización de acontecimientos internacionales, aspectos especialmente valorados por la FIFA.

La otra gran incógnita: dónde se jugará la final

Mientras Valencia centra sus esfuerzos en convertirse en sede, otra batalla comienza a librarse dentro de la organización del Mundial 2030: la elección del estadio que albergará la gran final.

España considera prioritario que el encuentro más importante del campeonato se dispute en territorio español y mantiene como principales candidatos el Santiago Bernabéu y el Camp Nou. Sin embargo, Marruecos también aspira a acoger ese partido con el gran estadio proyectado en Casablanca, lo que ha abierto un intenso debate sobre el reparto de los principales encuentros del torneo.

En las próximas semanas la FIFA comenzará a perfilar el mapa definitivo del campeonato. Antes deberán completarse las inspecciones técnicas, confirmar las sedes y decidir el reparto de los grandes partidos. Con la segunda Copa del Mundo ya en las vitrinas de la selección española, el siguiente desafío acaba de comenzar.