
El verano invita a buscar lugares frescos donde refugiarse del calor. Con las temperaturas disparadas y las sucesivas olas de calor que afectan a buena parte de España, cualquier espacio climatizado se convierte en un pequeño oasis. Pero hay supermercados que van un paso más allá y consiguen que una compra cotidiana se transforme en una visita que merece la pena por sí misma.
Es el caso de Mercadona, que en los últimos años ha impulsado proyectos de rehabilitación y construcción de establecimientos que destacan por su arquitectura, su integración en edificios históricos o su privilegiado entorno.
El resultado son supermercados que reciben cada día tanto a clientes habituales como a visitantes curiosos que quieren conocer algunos de los establecimientos más llamativos de la cadena.
Talavera de la Reina: comprar entre siglos de historia toledana
Si existe un Mercadona que se ha convertido en un auténtico reclamo turístico, ese es el de Talavera de la Reina, abierto desde febrero de 2022. El establecimiento está emplazado dentro del Conjunto Histórico de la ciudad, donde, desde el siglo XIII y hasta mitad del siglo XX se alzaba un antiguo templo mudéjar conocido como la Iglesia de San Pedro.

Durante su construcción, la compañía realizó un importante trabajo de conservación para integrar numerosos elementos arqueológicos y arquitectónicos dentro del establecimiento. Algunos ejemplos son la integración de su fachada en el entorno urbanístico; la rehabilitación de la antigua ‘casa patio’, abierta a visitas durante todo el horario comercial; y la instalación de ventanales acristalados en el interior para que los clientes puedan visibilizar una fachada protegida y rehabilitada de la antigua edificación.
También se restauraron piezas de artesonado en la ‘casa patio’, bajo el que se sitúan las mesas y sillas de la sección de comida preparada; o la restauración de diferentes elementos hallados durante la excavación arqueológica para su exhibición en el interior de sus instalaciones, como columnas, tinajas, empedrados o un antiguo pozo que puede observarse desde el patio interior. Todo ello con el objetivo de poner esta rememoración patrimonial a disposición de todas aquellas personas interesadas en visitarla.

Más allá de su atractivo histórico, la tienda incorpora el modelo de supermercado eficiente de Mercadona, con amplios pasillos, espacios luminosos, una zona «Listo para Comer», áreas de descanso y mejoras destinadas a hacer la compra más cómoda. La compañía también apostó por soluciones de eficiencia energética que reducen hasta un 40% el consumo respecto a establecimientos convencionales.
Jerez de la Frontera: una antigua bodega convertida en un supermercado singular
Otro de los establecimientos más sorprendentes se encuentra en Jerez de la Frontera (Cádiz). La tienda ocupa las antiguas naves de la histórica Bodega San Patricio, un edificio protegido cuya rehabilitación respetó las estructuras originales para conservar el carácter del inmueble.
Mercadona destinó más de tres millones de euros a la reforma integral del edificio, adaptándolo a su nuevo modelo de tienda eficiente sin perder la esencia arquitectónica del conjunto. El establecimiento ofrece una experiencia de compra moderna con servicios como la sección «Listo para Comer», especialidades de sushi, zumo de naranja recién exprimido, horno renovado y áreas de productos frescos.
Además de mejorar la experiencia de los clientes, el proyecto incorporó sistemas de iluminación LED automatizada, mejoras de aislamiento térmico y acústico y numerosas medidas encaminadas a reducir el consumo energético y reforzar la sostenibilidad del supermercado.
Cala d’Or: el Mercadona que mira al Mediterráneo
En el extremo opuesto se encuentra uno de los establecimientos más recientes de la cadena. El Mercadona de Cala d’Or, en el municipio mallorquín de Santanyí, abrió sus puertas en julio de 2024 con un diseño perfectamente integrado en la estética de esta conocida localidad turística y un presupuesto de inversión de 5,4 millones de euros.

Su principal atractivo es el entorno privilegiado en el que se encuentra. Muy cerca del mar, el establecimiento se ha convertido en una parada habitual tanto para residentes como para visitantes que disfrutan del verano en la isla ofreciendo unas vistas privilegiadas desde su interior.
La tienda incorpora todas las novedades del modelo más moderno de Mercadona, incluida la sección «Listo para Comer», con una zona habilitada para consumir los platos preparados en el propio supermercado.

También destaca por su apuesta por la sostenibilidad. El edificio dispone de placas solares, puntos de recarga para vehículos eléctricos y soluciones de eficiencia energética que permiten reducir hasta un 40% el consumo respecto a modelos anteriores. Además, la compañía ha diseñado espacios más cómodos tanto para los clientes como para los trabajadores, reforzando su compromiso con la innovación y la mejora continua.
Más allá de la compra diaria, estos tres establecimientos demuestran cómo un supermercado también puede convertirse en un espacio que aporte valor al entorno donde se ubica. La rehabilitación de edificios históricos, la integración con el paisaje o la apuesta por la eficiencia energética forman parte de una estrategia que ha permitido a Mercadona crear tiendas con personalidad propia.













