Una de las pancartas en la concentración de este miércoles del profesorado ante la Conselleria de Educación. EFE/Ana Escobar
Una de las pancartas en la concentración de este miércoles del profesorado ante la Conselleria de Educación. EFE/Ana Escobar

La crisis educativa en la Comunitat Valenciana ha entrado en una nueva fase de máxima tensión. Más de un centenar de equipos directivos de centros públicos se han concentrado este jueves ante Les Corts Valencianes para escenificar su apoyo a la huelga indefinida del profesorado y advertir de una oleada de dimisiones en los centros educativos si la Conselleria de Educación no retoma las negociaciones con los sindicatos.

La protesta llega apenas un día después de que la mesa sectorial entre Educación y las organizaciones sindicales saltara por los aires tras una reunión de menos de veinte minutos que terminó sin acuerdo. Los sindicatos rechazaron por unanimidad la última propuesta presentada por el departamento que dirige Carmen Ortí y confirmaron la continuidad de la huelga indefinida.

Según los representantes docentes, el 78% del profesorado que participó en la consulta interna rechazó el documento de la Conselleria y cerca del 60% respaldó mantener las movilizaciones.

“Acuerdo o dimisión”

Los directores y miembros de equipos directivos han convertido ahora esa consigna en una medida de presión real. Durante la concentración celebrada este jueves, numerosos responsables educativos confirmaron la presentación de sus renuncias o el inicio de los trámites para formalizarlas.

Los equipos directivos entregaron además varios informes con deficiencias detectadas en los centros públicos valencianos. Denuncian problemas estructurales relacionados con infraestructuras deterioradas, falta de personal, carencias en atención al alumnado con necesidades especiales y una sobrecarga burocrática cada vez mayor.

Según los datos trasladados por los sindicatos convocantes, alrededor de 400 cargos directivos ya se habrían sumado a las dimisiones o al proceso para hacerlo, una decisión respaldada, aseguran, por más de 3.500 docentes y unas 44.000 familias.

Detalle de una de las pancartas en una de las concentraciones del profesorado en huelga de esta semana. EFE/Ana Escobar
Detalle de una de las pancartas en una de las concentraciones del profesorado en huelga de esta semana. EFE/Ana Escobar

Una negociación rota y una huelga enquistada

La tensión se disparó este miércoles después de que la Conselleria diera por finalizada la reunión con los sindicatos sin abrir nuevas vías de negociación.

La última oferta de Educación incluía una subida salarial de 200 euros hasta 2028, pero eliminaba otras medidas reclamadas por las organizaciones sindicales, como un plan estable de sustituciones docentes y determinados compromisos vinculados al valenciano.

STEPV, ANPE, CSIF, UGT y CCOO coincidieron en rechazar la propuesta al considerar que no responde a las principales reivindicaciones del profesorado: reducción de ratios, refuerzo de plantillas y mejora de las condiciones laborales.

Incluso ANPE, considerado durante las negociaciones uno de los sindicatos más próximos al acuerdo, terminó rechazando el documento. CSIF acusó directamente a la administración autonómica de “levantarse” de la mesa, mientras que UGT y CCOO lamentaron la falta de voluntad para continuar negociando.

Dimisiones en varios centros valencianos

Las primeras renuncias ya se han materializado en distintos puntos de la Comunitat Valenciana. En municipios como Algemesí, Albalat de la Ribera o Alicante, varios directores han comunicado oficialmente su dimisión a los claustros y a la administración educativa.

Otros centros estudian seguir el mismo camino en las próximas horas. En la Safor, equipos directivos de institutos de Gandia y Tavernes de la Valldigna han convocado reuniones extraordinarias para abordar posibles renuncias colectivas.

Los responsables educativos aseguran que la situación en muchos centros se ha vuelto “caótica” por la elevada incidencia de la huelga y la acumulación de problemas estructurales. Alertan además del desgaste que sufren las direcciones y de las dificultades futuras para encontrar docentes dispuestos a asumir cargos de gestión.

Concentración del profesorado este miércoles ante la Conselleria de Educación. EFE/Ana Escobar
Concentración del profesorado este miércoles ante la Conselleria de Educación. EFE/Ana Escobar

Qué ocurre si dimite un director

La dimisión de un director no implica el cierre del centro, ya que los responsables continúan en funciones hasta que se designe un relevo. Sin embargo, el proceso genera una importante dificultad organizativa a pocas semanas del final del curso escolar y en pleno proceso de planificación del próximo ejercicio académico.

Además, la salida de un director arrastra automáticamente al resto del equipo directivo —jefatura de estudios, secretaría o vicedirección— y también afecta a distintas responsabilidades internas de coordinación.

Los equipos directivos insisten en que sus reivindicaciones van más allá de una cuestión salarial y aseguran que el conflicto refleja un problema de fondo en el sistema educativo valenciano. “Lo que pedimos son más recursos para la educación pública y condiciones dignas para poder trabajar”, resumió uno de los portavoces durante la protesta ante Les Corts.