BBVA Research prevé que la Comunitat Valenciana lidere el crecimiento del PIB en 2026
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El servicio de estudios de BBVA estima que el incremento del PIB de la Comunitat Valenciana podría haber alcanzado el 3,2% en 2025, mostrando un diferencial de crecimiento positivo con el conjunto de España (2,8%). El impulso de los servicios públicos y privados, junto con el impulso de las medidas tras la dana que empujaron la construcción y el dinamismo de la demanda interna, habrían apoyado la actividad, pese a la moderación en la afluencia del turismo extranjero.

Hacia delante, BBVA Research prevé que el PIB de la Comunitat Valenciana aumente un 3,0% en 2026 y un 2,2% en 2027. De cumplirse estas previsiones, en 2027 el PIB regional superaría en 16,8 puntos el nivel de 2019. Además, la tasa de paro podría reducirse hasta el 10,4% de media en 2027 y se podrían crear en torno a 126.000 nuevos empleos entre 2025 y 2027.

Según el informe ‘Situación Comunitat Valenciana. Primer semestre 2026’ de BBVA Research, presentado hoy por Rafael Domenech, responsable de análisis económico de BBVA Research para España, y por José Manuel Mieres, director de la territorial este de BBVA en España, la economía valenciana mantiene un crecimiento sólido, por encima del resto de la eurozona y del promedio registrado entre 1995 y 2019 (2,1%).

Hacia delante, se prevé cierta desaceleración, debido al progresivo agotamiento de los efectos de las medidas tras la dana y a un entorno de tensiones geopolíticas y mayor incertidumbre de política económica y arancelaria. No obstante, el impulso de la inversión y de la construcción, junto con los fondos europeos, el aumento de las rentas salariales y la caída de los tipos de interés, continuarán sosteniendo el crecimiento.

En 2025, la afiliación a la Seguridad Social en la Comunitat Valenciana se aceleró, y el avance (3,1%) superó en 0,8 puntos porcentuales al registrado en el conjunto de España, apoyado en la fortaleza del área de Valencia y de las zonas urbanas no capitalinas. El arranque de 2026 apunta a que el empleo continúa creciendo a un ritmo superior al nacional, aunque se nota cierta desaceleración en la zona capitalina valenciana. Por sectores, los servicios públicos, el comercio, las actividades profesionales y la construcción continuaron impulsando el avance de la afiliación en 2025, consolidándose como los principales motores del empleo desde 2019.

En cuanto a la demanda interna, el consumo de los hogares en la Comunitat Valenciana sigue mostrando una elevada fortaleza. El gasto presencial realizado por clientes de BBVA y con tarjetas de otras entidades nacionales y extranjeras registrado en TPV de BBVA en la Comunitat Valenciana alcanzó el 11,4% en 2024 y se moderó hasta un todavía dinámico 10,2% en 2025. En el primer trimestre de 2026, el crecimiento se situó en el 8,1% interanual, con aumentos elevados en grandes superficies, salud, restauración y supermercados, aunque cae en alojamiento, viajes y electrónica.

Tras crecer un 7,6% en 2024, el turismo de origen nacional, aproximado a través del gasto realizado en la Comunitat Valenciana por clientes de BBVA fuera de su provincia de residencia, se desaceleró hasta el 5,7% en 2025, aunque muestra un repunte en el primer trimestre de 2026. El gasto de los residentes en la Comunitat Valenciana fuera de su provincia continúa desacelerándose, con crecimientos del 7,4% en 2025 y del 4,8% en el primer trimestre de 2026.

Un crecimiento sólido en un entorno de desaceleración

Entre los factores que apoyarán el crecimiento en 2026 y 2027 destacan el impulso de la inversión y de la construcción, el dinamismo de las exportaciones de servicios y el apoyo de la demanda interna. Además, las exportaciones de servicios, en particular el turismo, aunque moderan su aportación, continuarán aumentando, apoyadas por la inmigración, la incertidumbre geopolítica (que redireccionará turistas hacia la región) y los avances en productividad por hora, especialmente en el sector servicios.

Asimismo, se prevé que los salarios continúen recuperando poder adquisitivo —con aumentos pactados en convenio del 2,9% en la Comunitat Valenciana y una inflación cercana al 3,0% en 2025— y que, junto con el descenso de los tipos de interés, impulsen el consumo y la inversión. En este contexto, la inversión residencial podría seguir ganando tracción, con las viviendas en ejecución alcanzando las 19.400 en 2026. Por su parte, la inmigración continúa desempeñando un papel clave en la creación de empleo —cerca del 70% del total desde 2022—, mientras que el proceso de regularización podría afectar a alrededor de 100.000 personas en la Comunitat Valenciana.

En el ámbito financiero, la política monetaria será moderadamente expansiva. En línea con el escenario presentado por BBVA Research hace tres meses, el Banco Central Europeo (BCE) ha reducido los tipos de interés hasta niveles cercanos al 2% y podría abrir una pausa, condicionada por la evolución de la política económica y comercial. Aunque se espera que el ciclo de recortes haya llegado a su fin, los tipos permanecerán en niveles bajos, lo que podría seguir impulsando el crecimiento del nuevo crédito.

José Manuel Mieres, director de la territorial Este, y Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research.

Sectores intensivos en el uso de financiación, como el inmobiliario, muestran una recuperación aún limitada. El importe de los créditos hipotecarios para vivienda aumenta un 33% en el conjunto de España y un 40% en la Comunitat Valenciana.

Finalmente, la política fiscal continuará impulsando el crecimiento. Hasta diciembre de 2025, se han licitado contratos ligados al NGEU y se han concedido subvenciones con ejecución en la Comunitat Valenciana por un importe equivalente al 3,9% del PIB regional de 2024 (para el conjunto de España, el importe alcanza el 3,6% del PIB). En este contexto, el aumento en el gasto en defensa, una de las partidas que recibirá más impulso en los próximos años, podría tener un impacto menos relevante para la Comunitat Valenciana dada la limitada facturación de empresas expuestas directa o indirectamente a este sector.

Perspectivas positivas, pero con retos estructurales

Aunque la Comunitat Valenciana mantiene una senda de expansión, aún afronta algunos desafíos. En el ámbito exterior, la incertidumbre sobre la política comercial en EE. UU. podría incrementar los costes para los exportadores de bienes. A este respecto, la Comunitat Valenciana muestra una exposición a la demanda estadounidense superior a la media española: las exportaciones valencianas a EE. UU. representan el 1,9% del PIB regional, frente al 1,1% en el conjunto de España.

Asimismo, las tensiones geopolíticas y la evolución del precio del crudo suponen un riesgo para la actividad. Un aumento del 10% anual en su cotización podría restar alrededor de 0,2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de España en 2026 y elevar la inflación en torno a 0,3 puntos. No obstante, este contexto podría favorecer coyunturalmente al turismo, como ya ocurrió en episodios anteriores de inestabilidad internacional.

El avance del turismo puede estar alcanzando ciertos límites de capacidad. Además, sería necesaria una mayor inversión para mantener competitivos los costes de la electricidad. Por otro lado, la falta de vivienda asequible se ha convertido en un importante cuello de botella, tanto para mejorar el bienestar de la población joven como para atraer y retener capital humano. Desde 2021, se han creado 186.000 hogares en la región y se han construido 56.000 viviendas, lo que refleja un desajuste significativo entre oferta y demanda.

La escasez de mano de obra en determinados sectores también podría limitar el ritmo de expansión económica. Además, el porcentaje de ocupados que no trabajan se sitúa en torno al 5,6% en la Comunitat Valenciana, en línea con el conjunto de España, lo que evidencia ineficiencias en el mercado laboral. También será necesario alcanzar acuerdos que garanticen la sostenibilidad de la deuda autonómica a medio plazo. En este sentido, la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómica debería servir como punto de partida para avanzar hacia un modelo más simple, transparente y equitativo.

Con una economía diversificada y apoyada en el dinamismo de los servicios, la inversión y el turismo, la Comunitat Valenciana mantiene un importante potencial de crecimiento. La mejora de la disponibilidad de vivienda, el impulso a la inversión —especialmente en energía e infraestructuras—, la reducción de las ineficiencias del mercado laboral y el avance hacia unas finanzas públicas sostenibles serán claves para consolidar un crecimiento más competitivo, equilibrado y resiliente.