El hantavirus es un virus de ARN que se transmite de animales a personas y que ha vuelto a situarse bajo el foco informativo tras los últimos casos detectados. Así lo explica María Joao Forjaz, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, quien detalla que en este caso se trata de la cepa Andes, asociada a un roedor silvestre conocido como ratón de cola larga.

Transmisión del virus

“La transmisión se produce cuando las personas entran en contacto con saliva, alimentos o superficies contaminadas por estos animales”, señala la experta. A partir de esa exposición, la infección puede desarrollarse de forma variable, llegando en algunos casos a cuadros graves que requieren atención médica.

Mortalidad y evolución clínica

En cuanto a su impacto, Forjaz subraya la gravedad del virus, aunque matiza los datos más recientes. “La tasa de mortalidad se sitúa entre el 35% y el 50%, pero estudios recientes, como uno de 2025 en Argentina, la estiman en torno al 32%”, explica.

Aun así, recuerda que la ausencia de vacuna o tratamiento específico sigue siendo un factor relevante, aunque insiste en un punto clave: “La atención médica temprana puede salvar vidas”.

Contagio entre personas: casos excepcionales

Uno de los aspectos que más inquietud suele generar es la posibilidad de contagio entre personas. Sin embargo, la especialista es clara al respecto. “Normalmente no hay transmisión de persona a persona”, afirma.

Aun así, la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, reconoce que existen excepciones muy concretas, como un caso registrado en un barco, donde el contacto estrecho favoreció la transmisión.

Condiciones del contagio humano

En esos escenarios excepcionales, el riesgo requiere condiciones muy específicas. “El contagio entre humanos necesita contacto íntimo y prolongado, a través de fluidos como la saliva”, detalla.

Además, aclara que las gotículas respiratorias no suponen riesgo si se mantiene una distancia superior a dos metros. Un dato relevante es que “las personas asintomáticas no transmiten el virus”, lo que reduce significativamente su capacidad de propagación.

Mensaje de tranquilidad

Con este contexto, la experta insiste en trasladar un mensaje de calma. “El riesgo para la población es muy bajo”, asegura Forjaz, en línea con organismos internacionales como el CDC y la OMS.

En este sentido, recalca que no se trata de una situación comparable a otras emergencias sanitarias recientes. “No es un virus desconocido ni comparable a la COVID-19 o al ébola”, puntualiza.

Caso reciente y control sanitario

Respecto al caso detectado en un barco, explica que las condiciones de convivencia estrecha pudieron favorecer un contagio puntual, aunque insiste en que no es lo habitual. “Las autoridades sanitarias ya han activado medidas de control y los pasajeros están siendo evaluados”, añade.

Vigilancia y detección precoz

Por último, la especialista subraya la importancia de la vigilancia sanitaria y la detección precoz. “Es fundamental monitorizar los síntomas para poder aislar rápidamente los casos y tratarlos”, concluye.

El mensaje final de los expertos es claro: mantener la calma, seguir las recomendaciones sanitarias y confiar en los protocolos activados ante este tipo de situaciones.