Las Fallas no solo se viven en la calle, también se construyen, poco a poco, en talleres donde cada detalle cuenta. Allí, la tradición se mantiene viva gracias a manos expertas que convierten telas en historia y piezas únicas en símbolos de identidad.
Detrás de cada traje hay meses de trabajo, también hay normas, requisitos y una planificación muy concreta. Todo está medido, todo tiene un porqué y ahora ese proceso ya está en marcha para el próximo ejercicio fallero.
En este contexto, Junta Central Fallera ha publicado la licitación pública para seleccionar a los profesionales que vestirán a las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor de 2027.
El contrato se estructura en 14 lotes, dos más que el año anterior, y sobre todo, la novedad principal es la incorporación de dos nuevos lotes para los corpiños negros, uno para las mayores y otro para las infantiles.
Mayor presupuesto
Una de las cosas que más llama la atención: el presupuesto. En total alcanza los 134.950,81 euros, lo que supone un incremento del 8% respecto al año pasado.
Los dos primeros lotes están destinados al suministro de telas para los trajes oficiales, tanto de la Fallera Mayor de València como de la Fallera Mayor Infantil, junto a sus Cortes de Honor.
Cada uno de los lotes tiene una dotación de 14.644,63 euros, entre los que incluyen las telas de los dos trajes oficiales, los corpiños de manga larga del primer traje y los corpiños negros del segundo.
En estos lotes se exige que la seda cuente con certificado de Seda Valencia. En el caso del segundo traje oficial de las Falleras Mayores, la tela será seda certificada. Para los segundos trajes de las Cortes, la calidad será de rayón. Además, las empresas deberán ofrecer al menos 10 colores entre los que se elegirán los definitivos.
También se especifica que las telas de la Corte de Honor deberán mantener una coherencia por parejas. Pueden ser iguales o combinar colores dentro de un mismo fondo.
En el caso de los lotes 3 y 4 corresponden a las manteletas. El lote 3, con 10.531,84 euros, es para los primeros trajes oficiales, concretamente se piden materiales como tul, organza o algodón, con bordados de cadeneta o repunte y acabados en hilo dorado. El lote 4, con 8.722,65 euros, es para los segundos trajes y permite más combinaciones de tejidos y encajes.

El lote 5 está dedicado al calzado, con un presupuesto de 6.292 euros. Para el primer traje se exige un zapato clásico tipo salón con lazo. De hecho, el tacón será de 3 cm para infantiles y de entre 5 y 6 cm para mayores. Para el segundo traje, el diseño será abotinado o atado. Eso sí, todos deberán tener interior de piel y plantilla acolchada.
Los lotes 6 al 9 abarcan la confección de los trajes que se dividen entre primer y segundo traje, tanto de mayores como infantiles. En estos casos se fijan condiciones muy concretas: la falda debe quedar entre 12 y 13 cm del suelo en el primer traje y unos 14 cm en el segundo, además del número de caídas de tela según el tipo de tejido. También se indica cómo deben ser las mangas y se exige respeto a la tradición. Cabe destacar que se valorará la reproducción de modelos históricos.
Nuevos lotes
Los nuevos lotes 10 y 11 están dedicados a los corpiños negros que deberán seguir patrones del siglo XVIII, con manga ajustada hasta el codo y confección tradicional. Además, las empresas deberán asumir los arreglos durante todo el reinado teniendo en cuanta que en el caso infantil, se deberá prever crecimiento.
El lote 12 corresponde a la posticería, con 4.561,70 euros. Incluye mallas y rodetes de pelo natural, elaborados a mano y adaptados al color del cabello de cada representante. Teniendo en cuenta que es una pieza la cual exige de un cuidado más exhaustivo, se exige mantenimiento o sustitución si es necesario.
El lote 13 es para las peinetas, con una dotación de 8.494,20 euros. Serán de materiales nobles como plata o latón sobredorado. Las del primer traje estarán bañadas en oro y las del segundo seguirán el estilo siglo XVIII.
Por último, el lote 14 corresponde a las mantillas, con 5.203 euros. Las Falleras Mayores elegirán sus modelos a partir de un muestrario. Serán de color marfil o crudo, bordadas a mano sobre tul u organza. Las de las Cortes tendrán medidas específicas según categoría.

En cuanto a los plazos, la mayoría de piezas deberán entregarse como máximo en la primera quincena de enero de 2027. Las telas, en algunos casos, deberán estar listas en octubre.
Sin duda, el comienzo de este proceso marca el inicio de un trabajo técnico y artesanal que se prolongará durante meses. Un proceso que define, con precisión, cómo será la imagen oficial de las Fallas en 2027.















