Novedades Virgen Desamparados Valencia / Archidiócesis de Valencia

València ya se prepara para vivir una de sus celebraciones más queridas. La ciudad entra en el mes de mayo con un calendario cargado de actos donde la devoción, la tradición y la identidad valenciana vuelven a encontrarse en torno a la Mare de Déu dels Desemparats.

Sin embargo, este año la festividad llega con novedades que buscan reforzar su conexión con la ciudad y adaptarse a nuevas generaciones. Todo ello sin perder la esencia de unos actos que cada año reúnen a miles de personas en el centro histórico.

El foco final vuelve a estar en uno de los momentos más esperados. El besamanos público, que se celebrará el 20 de mayo a partir de las 06:00 horas, pondrá el cierre a la programación. Se trata de un acto multitudinario en el que, en la última edición, participaron cerca de 30.000 personas, reflejando su peso dentro de la celebración.

Cambios en la tradición

Antes de llegar a ese momento, la programación incorpora cambios significativos. Por un lado, destaca la creación de la plataforma “Jóvenes de la Mare de Déu”, que organiza una vigilia juvenil el 30 de abril en la Basílica. Una propuesta que busca acercar la festividad a nuevos públicos y dar la bienvenida al mes grande.

Además, el ámbito musical también suma una novedad destacada. El sábado 9 de mayo se estrenará una nueva marcha procesional dedicada a la patrona, compuesta por el músico valenciano Javier Forner Nicolau, que sonará tanto en concierto como durante la procesión.

Mientras tanto, el programa mantiene sus actos más emblemáticos. La celebración incluye la misa de “Descoberta”, la misa d’Infants, el traslado de la imagen y la procesión general por el centro histórico, uno de los momentos más multitudinarios del calendario.

Misa d’Infants / Archidiócesis de Valencia

A nivel visual, la ciudad también refuerza su implicación. Este año se instalará un tapiz floral de 80 metros cuadrados en la plaza de la Virgen, que conmemora el 325 aniversario de la bóveda barroca de la Basílica, obra de Antonio Palomino. Un elemento que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la fiesta.

Calles decoradas durante el recorrido

Además, el Ayuntamiento apuesta por engalanar las calles con decoraciones florales en los puntos clave del recorrido, reforzando el ambiente festivo y acompañando los actos principales.

Otro de los cambios llega en la programación tradicional. La ronda de tunos se adelanta al jueves previo, con el objetivo de preservar la ofrenda floral y mejorar la organización de los actos.

Con todo ello, València afronta una edición que combina novedades y tradición. Un equilibrio que busca mantener viva la esencia de la fiesta mientras se adapta a una participación cada vez mayor.

Y, finalmente, será el besamanos el que cierre el ciclo. Un gesto sencillo, pero cargado de significado, que cada año reúne a miles de fieles y que resume el vínculo entre la ciudad y su patrona.