Valencia ha vivido este miércoles una mascletà de alto voltaje en la plaza del Ayuntamiento, en una jornada marcada por la expectación propia de la recta final de las Fallas. A las 14:00 horas en punto, y tras la tradicional orden de las Falleras Mayores, el cielo y el suelo han comenzado a rugir en un espectáculo que ha ido de menos a más hasta un final ensordecedor.
Pirotecnia Caballer FX ha sido la encargada de convertir la plaza en un auténtico epicentro sonoro con un disparo que ha destacado por su estructura medida y su potencia progresiva. El inicio ha estado marcado por varias secuencias aéreas que han servido como introducción sonora antes de dar paso al cuerpo principal. A partir de ahí, la mascletà ha ido ganando intensidad con diferentes fases terrestres acompañadas de efectos en altura, generando un ritmo constante que ha mantenido al público completamente entregado.
Uno de los momentos más esperados ha sido el desarrollo de las fases de “terremoto”, donde el suelo ha vibrado con fuerza en una secuencia perfectamente sincronizada. La combinación de técnica digital y tradición pirotécnica ha permitido una ejecución muy precisa, especialmente en los tramos finales.
El tramo final no ha defraudado. Un potente bombardeo de truenos, acompañado de efectos visuales, ha puesto el broche a una mascletà que ha arrancado aplausos y vítores entre los asistentes. La plaza, completamente llena, ha respondido con entusiasmo a un disparo que confirma el alto nivel de esta edición fallera, especialmente en sus días clave.
Como es habitual, el balcón del Ayuntamiento ha reunido a numerosas autoridades y personalidades invitadas que han seguido el espectáculo en directo junto a las máximas representantes de las Fallas. Con esta mascletà, Valencia encara ya el último gran disparo del calendario fallero, consolidando una edición marcada por la intensidad, la participación y la emoción en cada uno de sus actos.










