Daniel Milagros se convirtió, en los Juegos Olímpicos de Invierno, en el primer español en competir en patinaje de velocidad sobre hielo. El deportista explicó que la experiencia en Milán-Cortina fue “increíble”. Esto, sobre todo, porque siempre había vivido ese mundo como aficionado y de repente pudo hacerlo como atleta. No obstante, la delegación española tuvo doble representación, ya que Milagros comparte su pionero hito con Nil Llop. Así pues, el pamplonica considera el récord como algo conjunto. «Fue una cuestión de calendario que yo patinara unas series antes que él», afirma Milagros.

El patinador llegó al hielo después de toda una carrera en el patinaje sobre ruedas, donde alcanzó el subcampeonato del mundo en 2023. En ese momento se encontraba terminando sus estudios y en un punto de inflexión profesional. Fue en ese momento cuando un antiguo preparador físico le planteó la posibilidad de intentar la clasificación olímpica en el hielo.

Según relató, su primera reacción fue pensar que era una locura, ya que nunca había practicado la modalidad y apenas quedaban dos años para los Juegos. Sin embargo, decidió intentarlo y empezó un proceso de adaptación muy rápido. Primero le llevó a competir en Copa del Mundo, apenas unas semanas después, y a lograr la mínima senior en apenas tres meses. Todo un éxito en una modalidad que, haciendo un símil, el joven describe como «una especie de atletismo con patines».

«Mi meta principal es mantenerme al máximo

nivel el mayor tiempo posible»

Entrenar sin estructura en España

Uno de los principales obstáculos fue la falta de estructura para esta disciplina en España. Milagros explicó que en el país no existen pistas ni entrenadores especializados, lo que complicó el proceso desde el principio. Aun así, se integró en la estructura de la federación y fue progresando, a pasos agigantados, hasta alcanzar la clasificación olímpica.

Para poder entrenar, el deportista debe pasar largas temporadas fuera del país. Durante el invierno reside principalmente en Canadá, aunque también compite y entrena en lugares como Kazajistán, Estados Unidos u Holanda. Entre temporadas, reparte su tiempo entre su natal Pamplona y Valencia. Es en nuestra tierra donde se graduó de Ciencias del Deporte por la Universitat de València (UV), por lo que sigue ligado a la capital del Turia.

Milagros reconoció que su vida actual es “una locura” debido a los continuos desplazamientos. Tras terminar la temporada de hielo, permanecerá varios meses en Valencia. Ahora se centra en entrenar y prepara unas oposiciones a distancia. Además, colabora como entrenador en el Club de Patinaje Ciudad del Turia, donde se formó durante su etapa universitaria.

Durante el verano se trasladará a Pamplona. Después de eso, con el inicio de la nueva temporada invernal, reinicio su itinerante vida. Así pues, Milagros volverá a viajar para competir y entrenar en distintos países. Esa dinámica es, según explicó, la «única manera de mantener el nivel en un deporte con tan poca infraestructura en España». Una infraestructura que el joven reivindica.

«Con una estructura más sólida…»

Más apoyo para aspirar a más

Milagros cree que disponer de infraestructuras permitiría competir en igualdad con países donde los deportistas empiezan a patinar desde niños. En su opinión, si España ha logrado clasificar a dos deportistas sin contar con instalaciones propias, con una estructura más sólida se podría aspirar incluso a medallas. De cara al futuro, el patinador reconoce que, tras cumplir el objetivo olímpico, necesita descansar mentalmente antes de plantearse nuevos retos. Aun así, no descarta intentar llegar a los Juegos de 2030, esta vez con un ciclo de preparación más largo y con la ambición de acercarse a posiciones como el top-15 o un diploma olímpico.

Pese a la repercusión mediática de los Juegos Olímpicos, Milagros reconoce que su mayor trayectoria deportiva está en el patinaje sobre ruedas. El deportista lamenta que su subcampeonato del mundo absoluto haya tenido menos visibilidad por tratarse de un deporte no olímpico. Aun así, celebra que su participación en el hielo haya servido también para que se hable más de la modalidad sobre ruedas. «También es una disciplina muy espectacular», dice Milagros. El pamplonica confía en que algún día las ruedas también puedan formar parte del programa olímpico.