Las Fallas ya han dado el pistoletazo de salida. La pólvora ha vuelto a sonar con el arranque del calendario pirotécnico y, desde hoy, los tradicionales puestos de chocolate y buñuelos comienzan a estar operativos en numerosos barrios de Valencia. Sin embargo, el ambiente festivo convive con una preocupación creciente: la lluvia amenaza con aguar los primeros días grandes de la fiesta.
Tras varias jornadas especialmente cálidas, con máximas suaves y un ambiente más propio del clásico “tiempo de Fallas” —cielos despejados, temperaturas agradables y ausencia de viento— el panorama meteorológico ha dado un giro radical. La irrupción de la borrasca Regina, nombrada como fenómeno de gran impacto, cambia el guion y abre una semana marcada por la inestabilidad, la lluvia y el viento de nordeste.
El recuerdo está aún reciente. En el inicio de las Fallas 2025, la lluvia obligó a cancelar tres disparos pirotécnicos que tuvieron que aplazarse por alerta de fuertes precipitaciones. Este año, aunque la situación no apunta de momento a un escenario tan extremo, la amenaza de chubascos persistentes vuelve a planear sobre la Plaza del Ayuntamiento.
🌀 Nueva borrasca con gran impacto: Regina.
➡️ Nombrada por nuestros colegas del @ipma_pt, provocará lluvias abundantes en Canarias y en el sur y este de la Peninsula.
➡️ También dará lugar a rachas muy fuertes de viento y temporal marítimo. pic.twitter.com/iDvWd23JjX
— AEMET (@AEMET_Esp) March 1, 2026
La borrasca Regina cambia el tiempo en plena semana fallera
Según la nota informativa difundida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), tras unos días dominados por la estabilidad atmosférica, el aislamiento de una baja en altura ha dado lugar a la baja fría Regina, situada inicialmente en el golfo de Cádiz y con desplazamiento posterior hacia el entorno del norte de África.
Esta configuración genera un pasillo de vientos de componente este y sudeste que arrastran humedad y abundante polvo en suspensión procedente del norte de África. El resultado: precipitaciones que, en muchos casos, podrían ir acompañadas de barro generando el efecto de las denominadas «lluvias de sangre», fenómeno que ensuciaría monumentos, calles y fachadas.
Aemet advierte de un «cambio de tiempo significativo», con chubascos fuertes acompañados de tormenta y granizo que afectarán principalmente al este y sur peninsular. Aunque la incertidumbre es elevada —típica de este tipo de perturbaciones—, el Mediterráneo será una de las zonas más expuestas.
Una irrupción de polvo afectará a las #IllesBalears a partir de mañana lunes y probablemente hasta el jueves.
· Probabilidad de precipitaciones de barro (lun a jue).
· Sin descartar, niveles altos de polvo en superficie (mié y jue).⬇️Masa de polvo en el aire. pic.twitter.com/bTcoowonZP
— AEMET_Baleares (@AEMET_Baleares) March 1, 2026
En la Comunitat Valenciana, y especialmente en la provincia de Valencia, la semana se presenta inestable, con precipitaciones que irán ganando protagonismo a medida que avancen los días.
Evolución de la lluvia día a día en Valencia
La previsión para la ciudad de Valencia dibuja un escenario variable pero claramente húmedo. El lunes ha comenzado con cielo nuboso y polvo en suspensión, con probabilidad de precipitaciones débiles y dispersas que podrían ir acompañadas de barro. Las temperaturas se moverán entre los 10 y 15 grados, con viento flojo que tenderá a componente este y aumentará a moderado en el litoral.
El martes se esperan precipitaciones débiles y persistentes en el sur, sin descartarse de forma dispersa en el resto. El viento del nordeste ganará intensidad. Las temperaturas oscilarán entre 13 y 16 grados. De cara al miércoles, las lluvias podrían aumentar de intensidad a últimas horas, incluso con tormenta, especialmente en el sur de Valencia y norte de Alicante. El viento moderado del nordeste será persistente y podría reforzarse en zonas costeras.

El jueves será una jornada clave. Se prevén precipitaciones generalizadas y persistentes, más intensas en el sur de la provincia y con probabilidad de tormentas y granizo pequeño. Las temperaturas apenas variarán (13-15 grados), pero la sensación térmica será más fría por el viento.
Para el fin de semana todavía hay mucha incertidumbre aunque de momento todo apunta a intervalos nubosos con lluvias, especialmente a partir del mediodía. Las máximas se mantendrán entre 16 y 17 grados, lejos de los más de 20 grados que se registraron días atrás.
Viento de gregal y riesgos para la plantà
Más allá de la lluvia, uno de los factores que más preocupa a las comisiones falleras es el viento. Regina traerá un temporal de nordeste especialmente persistente. Aemet ha señalado que martes, miércoles y jueves serán los días con viento más intenso. Aunque los temporales de levante no suelen producir rachas tan violentas como los de poniente, sí son más constantes en el tiempo. Esa persistencia, combinada con lluvia, incrementa la vulnerabilidad de estructuras en montaje.
Y no es un detalle menor. Estos días se espera que comience la preparación y el montaje de las fallas 2026. Monumentos, carpas y escenarios quedan más expuestos en esta fase previa a la plantà oficial. La humedad también podría afectar a materiales sensibles y el viento podría comprometer anclajes si no están correctamente reforzados.
El propio comunicado meteorológico subraya que «la combinación de viento y lluvia suele ser un factor añadido de adversidad», algo que el mundo fallero conoce bien tras episodios recientes.
Protocolo anti-temporal para blindar las Fallas
Ante este tipo de escenarios, el Ayuntamiento ya ha activado un protocolo específico para actuar en función de los niveles de alerta decretados por Emergencias. El plan establece tres niveles —amarillo, naranja y rojo— con medidas progresivas.
En caso de aviso amarillo, se refuerza la revisión preventiva de infraestructuras. Si el nivel sube a naranja por lluvias o viento, se pueden suspender actos al aire libre, paralizar montajes y cancelar mascletàes. En alerta roja, la suspensión sería total en el exterior.
El objetivo es claro: garantizar que la fiesta se celebre en la medida en que las condiciones climáticas lo hagan posible, priorizando la seguridad de comisiones y visitantes. Por el momento, no hay avisos extremos activados en València ciudad para los primeros días, pero la elevada incertidumbre obliga a seguir de cerca cada actualización de la previsión.
La primera semana grande de Fallas 2026 se presenta, por tanto, bajo el signo de la inestabilidad. Las calles ya huelen a pólvora y chocolate caliente, los buñuelos empiezan a freírse y las comisiones ultiman detalles. Pero todas las miradas se dirigen al cielo.
Si la lluvia se mantiene en intensidades débiles y sin alertas elevadas, los actos podrán desarrollarse con normalidad, aunque con paraguas en mano. Si Regina se intensifica más de lo previsto, el protocolo anti-temporal entrará en juego.














