Valencia recupera la Alquería del Tenis. El Ayuntamiento de València ha adjudicado a la empresa Rebogar Obras y Servicios SL la rehabilitación de la conocida como Alquería del Tenis, un inmueble ubicado en el número 26 de la calle Astúries, en el entorno del club de tenis de la avenida Balears. Así lo ha aprobado este viernes la Junta de Gobierno Local. El plazo de ejecución de las obras es de 12 meses y la inversión es de 1.222.112,91 euros. Esta actuación municipal se hace eco de las reivindicaciones de las entidades vecinales de Penya-roja, que reclamaban un centro cívico para el barrio. Los autores del proyecto son los arquitectos colegiados Cristina Monzó y Jaime Ángel Dolz.
El proyecto contempla en la planta baja del inmueble una zona destinada a las personas mayores del barrio y a los servicios asociados. En la planta primera se creará una sala polivalente, así como otra en la segunda. Además, el edificio contará con una zona de actividad, cubierta y descubierta, para su uso indistinto según las condiciones atmosféricas y las distintas épocas del año.
Estas dos salas polivalentes se diferencian en sus usos. La primera se destinará principalmente a salón social o de juegos o actividades físicas o incluso para la realización de talleres, reuniones de asociaciones o como despacho para el trabajador social. La segunda se utilizará para conferencias, seminarios, formaciones, sala de estudio o biblioteca, además de despachos.
Por lo que respecta al espacio exterior de patio o jardín, que es fruto del planeamiento y del crecimiento de la ciudad así como de la adaptación de la alquería a la construcción de las instalaciones del club de tenis colindante, se mantendrá el ficus benjamina de gran porte. Además, es estudia crear un huerto urbano para que sea explotado por las asociaciones vecinales.
La intervención tendrá en cuenta que la Alquería del Tenis, según el Inventario de Edificios, Conjuntos y Elementos de Interés Arquitectónico del Municipio de València, es un bien singular protegido por el Ayuntamiento por su valor arquitectónico y tipológico. La vivienda y las parcelas colindantes, que actualmente conforman la manzana, pertenecían a un único propietario, la familia Vidal, y data de 1950, aunque se considera muy anterior.












