Un Guardia Civil fuera de servicio detiene a un conductor ebrio en Xirivella el pasado 10 de enero. El conductor, un hombre de 30 años y nacionalidad rumana, presentaba una notoria sintomatología de encontrarse bajo la influencia de las bebidas alcohólicas. Este se negó a realizar las pruebas legalmente establecidas, siendo detenido por tres delitos contra la seguridad vial y un delito de resistencia y desobediencia Agente de la Autoridad.
El agente fuera de servicio viajaba con su familia en su vehículo particular, observó una furgoneta marca Mercedes modelo Vito, que circulaba por la V-30 de forma temeraria. El conductor llegó incluso a salirse de la vía sin llegar a colisionar contra la mediana.
A la altura de Xirivella se produjo una colisión lateral con una motocicleta, cayendo al asfalto el conductor del vehículo de dos ruedas. El conductor de la moto resulto herido, sin que el hombre de la furgoneta le auxiliara.
El agente fuera de servicio siguió al vehículo infractor, mientras comunicaba en tiempo real los hechos ocurridos a la central COTA de Valencia. Esta movilizó a patrullas uniformadas para atender la incidencia. Tras conseguir que la furgoneta parara, el guardia civil se identificó como agente de la autoridad produciéndose un forcejeo con el conductor. Este tenía la intención de marcharse del lugar sin identificarse.
El Código Penal prevé penas de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses. Ahora tiene privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. Por la negativa a someterse a las pruebas se arriesga a prisión de seis meses a un año. También privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. Para la conducción con temeridad manifiesta hay penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.










