Valencia declara la guerra a los gorrillas: estos son los barrios con más denuncias
Agentes de la Policía Local sancionan a un gorrilla en una calle de Valencia.

Pedir dinero por “vigilar” el coche en la calle sin autorización es una práctica ilegal pero muy extendida en la ciudad de Valencia, al menos hasta ahora. El Ayuntamiento ha activado una campaña específica contra los aparcacoches ilegale, —conocidos popularmente como gorrillas, y en solo una semana la Policía Local ha levantado 276 denuncias por infracción grave en distintos puntos de la ciudad.

El dispositivo especial comenzó a primeros de mes y estará operativo hasta este domingo 15 de febrero. Durante estas dos semanas, las patrullas están actuando de forma intensiva en las zonas donde esta práctica es más frecuente, con identificaciones sobre el terreno y sanciones cuando se confirma la actividad.

La actuación se basa en la Ordenanza de Movilidad municipal, que considera infracción grave ordenar estacionamientos, reservar espacios o alterar la circulación sin permiso. Las multas se enmarcan en ese precepto y se tramitan tras la intervención directa de los agentes.

Los barrios con más gorrillas detectados

Los primeros datos del operativo ya dibujan un mapa claro de concentración. La comisaría de proximidad de Campanar es la que más sanciones ha registrado hasta ahora, con 52 denuncias. Le sigue Russafa, con 43. Además, la Unidad de Seguridad y Apoyo (USAP), que opera en diferentes distritos según necesidades del servicio, ha formulado 55 denuncias adicionales.

Desde la Policía Local explican que cada comisaría ha centrado los esfuerzos en los puntos donde existe mayor presencia de aparcacoches ilegales, reforzando vigilancia en franjas horarias y zonas sensibles, como entornos comerciales o áreas con alta rotación de estacionamiento.

Controles directos e identificación en la calle

El operativo se basa en presencia policial y verificación in situ. Los agentes identifican a las personas que están gestionando plazas de aparcamiento sin autorización y, si se confirma la conducta, formulan denuncia. El procedimiento se apoya en el artículo 124 de la Ordenanza de Movilidad, que tipifica estas actuaciones como infracción grave.

«El objetivo de esta campaña es perseguir esta práctica ilegal en las calles de la ciudad y la prevención de la delincuencia que en ocasiones se asocia a esta actividad y que preocupa a los vecinos», ha explicado el concejal de Policía Local, Jesús Carbonell.

El Ayuntamiento enmarca esta ofensiva en un plan más amplio de control del espacio público y prevención de la delincuencia urbana. Carbonell ha señalado que «estas campañas se realizarán a lo largo del año y se enmarcan dentro del plan de actuación para atajar esta actividad y la delincuencia en la ciudad».

Con los primeros resultados ya sobre la mesa y cientos de sanciones tramitadas en pocos días, el consistorio da por iniciada una fase de mayor presión policial sobre la presencia de los gorrillas en la calle, con especial foco en los barrios donde su actividad es más habitual.