300 churrerías falleras se someten al examen de Sanidad: ¿Qué comprueban los técnicos?
Crida sin churros ni buñuelos

Las Fallas de València ya se asoman en el calendario y, con ellas, uno de los rituales más esperados por vecinos y visitantes: los puestos de buñuelos, churros y chocolate caliente. Estas paradas forman parte inseparable del paisaje fallero y marcan, para muchos, el inicio real de la fiesta en las calles de la ciudad.

Habitualmente, las churrerías comienzan a instalarse coincidiendo con el fin de semana de la Crida, cuando València se declara oficialmente en Fallas. Sin embargo, este año el calendario dará un giro y los puestos de masas fritas tardarán más en llegar a las calles.

146 churrerías en la ciudad

El Ayuntamiento de València ha autorizado para las Fallas de 2026 un total de 146 churrerías, pero ha decidido retrasar su apertura once días respecto al año pasado. Según ha informado el consistorio, los puestos podrán comenzar su actividad el lunes 2 de marzo y permanecerán abiertos hasta el jueves 19 de marzo.

El concejal de Fallas, Santiago Ballester, ha explicado que esta decisión se ha tomado en el seno de la Mesa de Diálogo de las Fallas con el objetivo de “evitar molestias al vecindario”. Ballester ha señalado que, aunque tradicionalmente las churrerías abren el fin de semana de la Crida, este año se celebra el domingo 22 de febrero. Cabe destacar que la semana posterior no cuenta con actividad festiva en la calle, lo que ha motivado trasladar la autorización al siguiente fin de semana.

De este modo, las churrerías permanecerán abiertas durante 17 días, concentrando su actividad en el tramo central y final de las fiestas. El Ayuntamiento defiende que esta medida permite compatibilizar el desarrollo de las Fallas con el descanso de los vecinos, especialmente en zonas residenciales.

El concejal también ha recordado que los trámites administrativos se han adelantado respecto a años anteriores. El plazo para solicitar los permisos se cerró a finales de noviembre de 2025 y las autorizaciones se han comunicado a principios de febrero, cuando en ejercicios anteriores se notificaban más tarde.

Cambios respecto al año pasado

En comparación con las Fallas de 2025, el principal cambio es el retraso en la apertura de las churrerías. El año pasado, los puestos comenzaron a instalarse a finales de febrero, coincidiendo con la Crida, lo que permitía disfrutar de buñuelos y chocolate durante más días. En 2026, el calendario se ajusta y reduce ese periodo inicial sin actos falleros en la calle.

Además, el número de días de actividad también se reduce. Las churrerías estarán abiertas once días menos que en la edición anterior, una medida que responde a la voluntad municipal de minimizar las molestias al vecindario sin renunciar a uno de los elementos más tradicionales de las Fallas.