
La línea de alta velocidad entre Valencia y Madrid va a continuar esta semana con la incertidumbre de la anterior, ¿habrá retrasos o no?. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) mantiene las reducciones de velocidad en diferentes tramos, medida adoptada el pasado miércoles.
Tras los diversos accidentes ferroviarios de la semana pasada, que han dejado 46 fallecidos y centenares de heridos, los maquinistas han estado reportando defectos en vías por todo el territorio nacional. Uno de los tramos que más preocupación ha levantado, debido a su importancia y afluencia, ha sido precisamente el que une a Valencia y la capital.
Desde el miércoles pasado varios kilómetros de vía han sido revisados, volviendo a circular a velocidad normal en 5 puntos. No obstante, aún hay cuatro tramos de vía que mantienen la velocidad reducida, pasando de los 300 a 160 kilómetros por hora.
Esta medida tan solo afecta a 1’8 kilómetros de vía en los 300 que hay de trayecto en total. No obstante, esta situación afecta de gran manera a la circulación normal de los convoyes. Durante toda la semana ha habido trenes que debían detenerse a mitad de trayecto, lo que provoca una gran incertidumbre en los pasajeros.
Desde un AVE esperando en Cuenca cuatro horas, demoras que se han convertido en norma, un efecto dominó en cuanto a los retrasos… Esta semana promete seguir la tónica de la anterior.

Huelga a la vista
El pasado miércoles, además de estas limitaciones de velocidad, otra noticia afectó a las líneas ferroviarias del país: huelga de maquinistas. La mañana del día 21 se convocó una huelga general de maquinistas para los días 9, 10 y 11 de febrero.
Los motivos detrás de este parón son “demandar que se garantice la seguridad y fiabilidad de la red”. Una reivindicación que el gremio de maquinistas ya demandaba y que, tras los accidentes de la semana pasada, ya no va a quedarse sin ser escuchada.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) elevó quejas al Ministerio de Transportes hace meses por la “degradación profunda y acelerada en el material rodante”. Desde el sindicato, al que están afiliados en torno al 80% de los profesionales del gremio, han lamentado esta situación a la que se ha llegado.
Inestabilidades de rodadura, daños en la estructura de los trenes… problemas que tendrán que subsanarse antes de que los trenes retomen la normalidad. Por su parte, Óscar Puente, ministro de Transporte, ha declarado que “aunque hubiera habido una auscultación el día antes no habríamos visto nada”, en relación al accidente de Adamuz. Afirmación que resulta preocupante en vista de la revisión masiva por la que tendrá que pasar la red ferroviaria nacional.











