València ha dado un giro profundo a su política de vivienda en apenas dos años y medio. El Plan Estratégico + Vivienda, impulsado por el Ayuntamiento, ha pasado de un modelo centrado en el diagnóstico a una estrategia basada en la acción, la inversión y el aumento efectivo de la oferta, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda y contener los precios del alquiler.
Los datos del balance de gestión reflejan un salto cuantitativo en la inversión pública. El consistorio ha ejecutado 60,3 millones de euros, multiplicando por 10,9 la inversión realizada en las dos legislaturas anteriores, cuando se destinaron 5,5 millones. Este impulso económico ha permitido incorporar 446 nuevas viviendas al parque público municipal en solo dos años y medio, frente a las 14 viviendas sumadas durante los ocho años del gobierno anterior. El plan contempla un objetivo inicial de 1.000 viviendas de protección pública, muchas de ellas ya en construcción, adquisición o tramitación.
Más agilidad administrativa y más suelo disponible
El incremento de la oferta pública ha ido acompañado de una mejora sustancial en la gestión administrativa. El Ayuntamiento ha reducido hasta en un 70% los plazos de concesión de licencias de nueva planta, ha concedido 845 licencias de VPP y ha activado 18 Programas de Actuación Integrada que permitirán desarrollar suelo para generar más de 13.200 nuevas viviendas en la ciudad. Esta agilización busca convertir a la administración local en un catalizador de vivienda y no en un freno a su creación.
Además, el impacto del plan no se limita a la vivienda pública directa. En el ámbito del alquiler, el número de viviendas adjudicadas se ha cuadruplicado, pasando de 39 a 160 adjudicaciones, reduciendo los tiempos de espera para los demandantes inscritos en el registro municipal. Paralelamente, el refuerzo de la inspección de apartamentos turísticos ilegales, que ha aumentado un 261% y ha derivado en más de 1.000 órdenes de cese, pretende favorecer la recuperación de viviendas para uso residencial.

Más oferta a través de residencias de estudiantes
A estas medidas se suma la promoción de residencias de estudiantes, con 1.776 nuevas plazas en marcha que permitirán liberar alrededor de 600 viviendas que actualmente se destinan a este colectivo y que podrán volver al mercado de alquiler convencional.
Sobre la base de estos resultados, el Ayuntamiento ha anunciado un nuevo impulso del Plan + Vivienda, con un paquete de medidas estructurado en tres ejes. El primero amplía el acceso al alquiler asequible, elevando la edad prioritaria de 35 a 45 años para adaptarse a la realidad de la emancipación tardía, e incorporando un requisito de arraigo de siete años de empadronamiento en València para priorizar a quienes han desarrollado su proyecto vital en la ciudad.
Movilizar vivienda vacía y reforzar la colaboración público-privada
El segundo eje se centra en aumentar la oferta para reducir la presión sobre los precios. Destaca la creación de la Agencia Municipal del Alquiler, un instrumento con el que el Ayuntamiento busca movilizar viviendas vacías ofreciendo a los propietarios garantías de cobro y seguridad jurídica a cambio de alquilarlas a precios asequibles. También se impulsa la vivienda dotacional en suelos públicos y se promueven convenios con promotores privados para reservar cupos de vivienda protegida para el registro municipal de demandantes.
El tercer eje plantea reformas normativas de calado para adaptar la ciudad a las necesidades actuales. Entre ellas, la actualización del Plan General de Ordenación Urbana tras 35 años, el aumento de la densidad residencial de 75 a 140 viviendas por hectárea, la posibilidad de dividir viviendas de gran tamaño para generar nuevas unidades habitacionales y la facilitación del cambio de uso de apartamentos turísticos a vivienda residencial.
Llamamiento a la implicación del Gobierno de España
El Ayuntamiento subraya que, pese al esfuerzo realizado, la respuesta a la crisis habitacional requiere la implicación de todas las administraciones. Por ello, reclama al Gobierno de España que se sume de forma activa mediante la construcción inmediata de vivienda de protección pública en solares de titularidad estatal actualmente paralizados en València, con capacidad para crear más de 800 viviendas de alquiler asequible.
Con este plan y su nuevo impulso, València busca incrementar de forma sostenida la oferta de vivienda, mejorar el acceso al alquiler y sentar las bases de una política habitacional más estable y eficaz a medio y largo plazo.













