Un hombre llevaba en su organismo 102 cápsulas de heroína / PN

La actividad en los aeropuertos no se detiene ni siquiera cuando cae la noche. Mientras los vuelos internacionales se suceden y los pasajeros recorren pasillos aparentemente rutinarios, existen operaciones que se desarrollan lejos de la vista del público y que pueden cambiar el rumbo de un viaje en cuestión de minutos.

En uno de estos escenarios, marcado por la discreción y el trabajo silencioso de los investigadores, comenzó a gestarse una actuación policial que culminaría con un importante golpe contra el tráfico de estupefacientes.

Especial atención en los vuelos internacionales

Algunas conexiones internacionales, por su frecuencia y antecedentes, suelen ser objeto de especial atención dentro de los protocolos de control. En este contexto, la llegada de un vuelo procedente del norte de Europa despertó el interés de los investigadores.

La información manejada apuntaba a que uno de los pasajeros podría estar utilizando un método especialmente peligroso y sofisticado para introducir sustancias ilegales en territorio nacional. De hecho, la técnica implica un grave riesgo para la salud del portador y que requiere una intervención rápida por parte de las autoridades.

La noche del pasado 12 de enero, el avión aterrizó en el aeropuerto de Manises. Entre los viajeros que llegaron se encontraba un varón que, aparentemente, no llamaba la atención. Sin embargo, los agentes ya tenían claro a quién debían identificar. Una vez en tierra, los policías se aproximaron al sospechoso y procedieron a su identificación conforme a los protocolos establecidos.

Durante la intervención el propio pasajero reconoció haber ingerido varias cápsulas con sustancias estupefacientes. Todo esto con la intención de eludir los controles policiales habituales en aeropuertos. Ante la gravedad de la situación y el evidente riesgo para su integridad física, los agentes activaron de inmediato el protocolo sanitario correspondiente.

Más de mil gramos de heroína

El hombre fue trasladado a un centro hospitalario. Allí se le practicaron diversas pruebas radiológicas para determinar el alcance real del transporte de droga. Fue entonces cuando se descubrió la magnitud del alijo oculto en el interior de su organismo. El pasajero sumó un total de 102 cápsulas de heroína, con un peso aproximado de 1.140 gramos.

Ante estos hechos, los agentes de la Policía Nacional procedieron a la detención del varón, de 37 años de edad, como presunto autor de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Finalizadas las diligencias policiales, el arrestado fue puesto a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión.

Las investigaciones continúan abiertas con el objetivo de esclarecer completamente los hechos. De tal forma que se determine si existen más personas implicadas detrás del transporte de la sustancia, así como el destino final de la droga intervenida.