Calendario laboral 2025: estos serán los festivos en Valencia el próximo año
Calendario laboral de Valencia

Este jueves, 22 de enero, se celebra San Vicente Mártir, patrón de Valencia, una festividad marcada como no laborable en el calendario local y que permitirá a muchos valencianos disfrutar de un día festivo. Junto a la capital, otros dos municipios también comparten esta celebración, lo que en algunos casos posibilita un puente de hasta cuatro días.

Las localidades de Corbera, con 3.266 habitantes, y Guadassuar, con 6.039, también celebran este jueves la festividad de San Vicente Mártir. De este modo, solo quienes residan, trabajen o cursen estudios en estos municipios, además de la ciudad de València, podrán beneficiarse del carácter no laborable de esta jornada.

Además, al caer la festividad en jueves, aquellos ciudadanos que puedan solicitar un día libre el viernes tendrán la oportunidad de disfrutar de un puente de cuatro días, desde el jueves hasta el domingo, una opción atractiva para descansar o realizar una escapada en pleno mes de enero.

Fin al debate de la celebración del día 22 de enero

La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, puso fin al debate en 2025 afirmando que el 22 de enero seguirá siendo festivo en la ciudad con motivo de San Vicente Mártir, en respuesta a las críticas de Compromís, que reprochaba la falta de avances para trasladar esta celebración al domingo.

Catalá defendió su decisión apelando al criterio de las entidades vicentinas, que se oponen al cambio de fecha. En este sentido, la alcaldesa subrayaba que mantener el festivo en su día tradicional respeta la historia y los sentimientos vinculados a la fiesta, y criticaba que quienes no participan en ella planteen modificaciones.

Por su parte, Compromís recordaba el acuerdo alcanzado en 2019 entre el anterior gobierno municipal y el Arzobispado para trasladar la festividad al domingo, con el objetivo de liberar un día festivo que pudiera destinarse a Fallas o Semana Santa. La pandemia obligó entonces a posponer el cambio, manteniendo el 22 de enero como festivo de forma excepcional, una decisión que, según la formación, contaba incluso con el visto bueno del Vaticano.

El concejal Pere Fuset sostenía que el traslado favorecería la conciliación familiar y permitiría una mayor participación ciudadana, al celebrarse en domingo. Además, acusó al actual gobierno municipal de haber paralizado el acuerdo durante el último año y medio. El debate continúa abierto a pesar de que el tema esté zanjada, enfrentando la defensa de la tradición con argumentos de utilidad social y organizativa.