La borrasca Harry, acompañada de un intenso temporal marítimo, está causando estragos a lo largo de todo el litoral de la Comunitat Valenciana. El fuerte oleaje y el viento de componente norte han hecho desaparecer amplias franjas de arena, han obligado a cerrar paseos marítimos y, en los casos más graves, han llevado el agua hasta las puertas de viviendas situadas en primera línea de costa.
En la comarca de l’Horta, uno de los puntos más afectados es El Puig, donde el mar ha engullido prácticamente los 30 metros de playa existentes y ha alcanzado el nuevo paseo marítimo en el tramo comprendido entre la urbanización Plansmar y la zona conocida como Benítez. Según fuentes municipales, las olas han llegado con tal fuerza que han impactado directamente contra el paseo, una situación que genera una gran preocupación en el consistorio.
En la vecina Pobla de Farnals, el ayuntamiento había instalado tablones de protección de forma preventiva ante la previsión meteorológica. Aun así, el temporal ha dejado la playa cubierta de rocas arrastradas por el oleaje. Por el momento, en Alboraia y Puçol no se han registrado incidentes relevantes.

Las playas de València desaparecen
La situación es especialmente grave en las playas de València. En Pinedo, El Saler y el Perellonet, el agua ha superado la franja de arena y ha llegado a entrar en algunas viviendas, sobre todo en aquellas zonas que no cuentan con paseo marítimo como elemento de protección.
Los apartamentos del Perellonet también han sido alcanzados. En las playas del norte de la capital, como el Cabanyal y la Malva-rosa, el temporal también se ha dejado sentir, aunque con consecuencias menos severas. El Ayuntamiento de València ya había advertido de la alerta naranja y pidió a la ciudadanía que evitara acercarse a playas, paseos marítimos y escolleras.
Inundaciones en los paseos marítimos de La Safor
Más al sur, la borrasca Harry también golpea con fuerza el litoral de la Safor. El caso más preocupante vuelve a ser Tavernes de la Valldigna, donde el mar ha llegado a ocupar prácticamente la mitad de la playa urbana y ha desplazado varias pasarelas de madera.
La Policía Local mantiene una vigilancia constante en la playa de la Goleta, una zona muy castigada desde el temporal Gloria de enero de 2020. En este punto, el agua está entrando a la urbanización por la plaza de Formentera, lo que obligó al ayuntamiento a reforzar ayer las barreras de hormigón que actúan como contención.
En Gandia, las olas están golpeando con violencia la escollera de la playa Nord, cuya parte superior, habilitada como paseo, permanece cerrada desde ayer por la tarde por motivos de seguridad. El gobierno municipal reunió al Cecopal para coordinar la vigilancia de esta zona, así como de las áreas inundables y las desembocaduras de barrancos y del río Serpis. El Ayuntamiento ha insistido en que la ciudadanía evite las zonas próximas a la costa, no atraviese caminos con riesgo de inundación y siga en todo momento las indicaciones de las autoridades.

Sube el nivel del mar en las playas del sur de la provincia
El aumento del nivel del mar también se ha notado en las playas situadas al sur del puerto de Gandia, una franja litoral en clara regresión que vuelve a verse duramente castigada con cada temporal de levante, afectando a municipios como Daimús, Miramar, Bellreguard o Piles.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el aviso naranja por fenómenos costeros se mantiene activo en el litoral de Castellón y Valencia y en el norte de Alicante, con vientos de hasta 70 kilómetros por hora y olas que alcanzan los cuatro metros, aunque está previsto que la alerta baje a nivel amarillo durante la madrugada del miércoles. Mientras tanto, los ayuntamientos permanecen en alerta ante un temporal que vuelve a evidenciar la fragilidad de buena parte de la costa valenciana.















