Cartel de Música para Hitler
Elenco de Música para Hitler

Carlos Hipólito llega a València con Música para Hitler, una de las propuestas teatrales más intensas y conmovedoras de la temporada. El Teatro Olympia será el escenario, del 15 al 18 de enero de 2026, de este montaje firmado por Yolanda García Serrano y Juan Carlos Rubio, que también asume la dirección, y que recrea un episodio real de la vida del músico Pau Casals durante su exilio en la Francia ocupada por los nazis.

Ambientada en 1943, la obra sitúa al espectador en Villa Colette, la residencia de Casals en Prades, donde el célebre violonchelista recibe la visita de unos soldados nazis con una petición tan absurda como peligrosa: tocar ante Adolf Hitler. La negativa del músico, consciente de las terribles consecuencias que podía acarrear, se convierte en el eje de un drama que reflexiona sobre la dignidad, la coherencia moral y el poder de la resistencia individual frente a la barbarie.

Carlos Hipólito encarna a Pau Casals en un trabajo interpretativo de gran profundidad, acompañado en escena por Kiti Mánver, Dani Muriel y Marta Velilla, que dan vida a los personajes que rodean al músico en uno de los momentos más decisivos de su vida. Juntos construyen un relato cargado de tensión, donde la música y el silencio se convierten en armas tan poderosas como la palabra.

Una obra directa y emocional

Más allá de la recreación histórica, Música para Hitler se adentra en los conflictos interiores de sus personajes, especialmente en el de un joven oficial nazi, también violonchelista, atrapado entre su admiración por Casals y su deber militar. Este choque de miradas permite a los autores detenerse en un instante concreto de la historia para analizarlo con lupa y hacerlo resonar en el presente.

Con una duración de 80 minutos sin descanso, la obra ofrece un teatro directo y emocional que reivindica la figura de Pau Casals no solo como uno de los mayores músicos del siglo XX, sino también como un referente ético y humanista. La llegada de Música para Hitler a València supone una cita imprescindible para el público que busca un teatro comprometido, capaz de interpelar al espectador y recordarle que, a veces, la negativa de un artista puede sonar más fuerte que cualquier concierto.