Sus Majestades los Reyes saludan a la gente congregada a su llegada al Centro del Carmen de Cultura Contemporánea

Los Reyes de España han regresado este miércoles a València en su primera visita oficial de 2026 para conocer de primera mano una de las iniciativas más simbólicas surgidas tras la DANA que azotó la provincia en octubre de 2024. Don Felipe y Doña Letizia han visitado el proyecto ‘Salvem les Fotos UPV / Recuperar las memorias’, impulsado por la Universitat Politècnica de València (UPV) con el objetivo de rescatar fotografías familiares dañadas por la riada.

La visita se ha desarrollado en los laboratorios de la Facultad de Bellas Artes de la UPV, donde el equipo trabaja de forma ininterrumpida desde el pasado 4 de noviembre. Allí, los Reyes han podido conocer los procesos técnicos de limpieza, conservación, digitalización y restitución de imágenes, así como el uso de Inteligencia Artificial para recuperar fotografías gravemente deterioradas.

Más de 340.000 fotografías

El proyecto, liderado por el Instituto de Restauración del Patrimonio y la Facultad de Bellas Artes, está dirigido por los investigadores Esther Nebot Díaz, Pilar Soriano Sancho y Pedro Vicente-Mullor. En él participan conservadores, restauradores, fotógrafos, especialistas en documentación y digitalización, estudiantes y voluntarios, en una gran acción colectiva de rescate patrimonial. Hasta la fecha, se han intervenido más de 340.000 fotografías y se han recibido alrededor de 3.000 álbumes pertenecientes a unas 400 familias afectadas.

Durante la jornada, Felipe VI y Letizia también han recorrido la exposición del proyecto, instalada en la sala Josep Renau de la Facultad de Bellas Artes, donde se muestra una selección del trabajo realizado y se pone en valor la memoria doméstica como parte esencial del patrimonio cultural.

Salvem les Fotos UPV / Recuperar las memorias’ se ha convertido en un referente de respuesta cultural ante la pérdida, al combinar conservación, investigación, práctica artística y nuevas tecnologías. La iniciativa destaca el poder de la comunidad y el cuidado como herramientas clave para preservar la memoria colectiva, demostrando que, pese a su fragilidad, la memoria posee una extraordinaria capacidad de resistencia.