Movilizaciones en la última huelga de sanidad en València
Movilizaciones en la última huelga de sanidad en València. EFE

Los médicos de la Comunitat Valenciana están convocados a una nueva huelga los días 14 y 15 de enero para exigir un estatuto propio del personal médico y facultativo y mejoras en sus condiciones laborales y retributivas. La protesta ha sido convocada por Apemyf, organización que agrupa a una veintena de entidades médicas sindicales y no sindicales, y se desarrollará también en Madrid, Cataluña, Euskadi, Murcia y Asturias, además de afectar a los médicos de Atención Primaria de todo el país.

En la Comunitat Valenciana, el sindicato integrado en Apemyf es el Sindicato Médico Avanza, que asegura que la convocatoria llega tras años de “sobrecarga asistencial, jornadas excesivas, falta de conciliación y una ausencia de diálogo real” con las administraciones. “Las promesas ya no bastan”, subraya la organización, que reclama compromisos “verificables” para garantizar la sostenibilidad del sistema público y condiciones laborales dignas para los profesionales.

Las organizaciones sindicales SATSE, CCOO, UGT, CSIF, INTERSINDICAL SALUT-IV y SIMAP se han concentrado hoy martes, 13 de enero, ante la Conselleria de Sanidad para denunciar la actitud de cierre y bloqueo que mantiene la Administración sanitaria, dirigida por Marciano Gómez. Los sindicatos acusan al conseller de frenar cualquier posibilidad de diálogo real y de incumplir el compromiso adquirido en 2023 para implantar la jornada semanal de 35 horas y otras mejoras esenciales para el personal que la Conselleria mantiene bloqueadas.

Un conflicto que se arrastra desde hace meses

La nueva huelga se produce apenas un mes después de la macrohuelga médica celebrada en diciembre, convocada a nivel estatal por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), que se prolongó durante cuatro jornadas consecutivas. Aquella movilización, precedida por paros en junio y octubre, evidenció el bloqueo de las negociaciones con el Ministerio de Sanidad y tuvo un impacto notable en la actividad asistencial.

Durante esos paros, numerosos pacientes vieron aplazadas sus consultas, especialmente en consultas externas hospitalarias y centros de especialidades, donde las citas se programan con meses de antelación. Los servicios mínimos, fijados en el 50%, obligaron a los profesionales no huelguistas a asumir parte de la carga de trabajo de sus compañeros.

Las principales reivindicaciones de la huelga sanitaria

Entre las demandas que ahora vuelven a la mesa destaca la creación de un Estatuto Médico y Facultativo propio, diferenciado del estatuto común del personal sanitario. Los médicos reclaman además límites reales a la jornada laboral, con descanso garantizado, y una retribución justa de las guardias y de la actividad asistencial.

Otra de las peticiones clave es que las guardias computen como tiempo de trabajo a efectos de jubilación, así como una clasificación profesional y un reconocimiento salarial acordes con la formación, la responsabilidad clínica y la toma de decisiones que asumen los facultativos.

A lo anterior se suma el retraso en los procesos selectivos, la eliminación de derechos como las excedencias, el freno a mejoras prometidas —como la reducción de listas de espera, la reorganización de las agendas médicas o la implantación de la enfermera escolar— y la parálisis de mejoras esenciales, como el decreto de alertas de Salud Pública o el nuevo modelo de Atención Primaria, criticado por su enfoque centralista y regresivo. Los sindicatos alertan de que esta falta de avances está empujando a muchos profesionales a marcharse a otras comunidades donde se respetan sus derechos y se reconoce su trabajo.

Gripe y ocupación hospitalaria al límite

La convocatoria de huelga coincide con un momento de especial tensión para el sistema sanitario valenciano. La Conselleria de Sanidad prevé un segundo pico de gripe a lo largo de este mes de enero, vinculado al aumento de interacciones sociales durante las fiestas navideñas. Según las cifras oficiales, la ocupación de los hospitales públicos se sitúa actualmente entre el 90% y el 95%.

El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha asegurado que estos datos entran “dentro de los parámetros previstos” y ha defendido que el sistema está respondiendo a un “doble pico” de contagios, con un primer repunte antes de Navidad, una meseta durante las fiestas y un nuevo incremento posterior, especialmente de casos de insuficiencia respiratoria compleja que requieren hospitalización.

Macrohuelga de médicos. EFE
Huelga de médicos. EFE

Refuerzos y críticas sindicales

Para hacer frente al aumento de la demanda asistencial, la Conselleria ha reforzado el sistema con 273 profesionales distribuidos en los departamentos con mayor presión, dentro de un plan dotado con más de 1,5 millones de euros. Los servicios considerados críticos —Urgencias, UCI, quirófanos de prioridad 1, Diálisis, Oncología o el SAMU— funcionan al 100%, como en una jornada ordinaria.

Sin embargo, sindicatos como CSIF denuncian situaciones de saturación en algunos centros, como el hospital La Fe, Doctor Peset, Arnau de Vilanova de València o el de Llíria, y alertan de la falta estructural de profesionales en Atención Primaria y Urgencias. “Las plantillas siguen estancadas, lo que está deteriorando la atención a los pacientes y agotando a los profesionales”, ha señalado el presidente de CSIF en la Comunitat Valenciana, Omar Ruiz.

Con este escenario de alta presión asistencial, aumento de las infecciones respiratorias y negociaciones encalladas, los médicos valencianos vuelven a movilizarse para reclamar cambios de fondo en su marco laboral. Los paros de enero abren un nuevo capítulo de conflicto que amenaza con volver a tensionar el sistema sanitario autonómico en uno de los momentos más sensibles del invierno.