La estación de autobuses de Valencia cambia de ubicación

Durante años, la Estación de Autobuses de València ha sido uno de los grandes asuntos pendientes de la política de movilidad de la ciudad. Situada en Menéndez Pidal, junto al centro comercial Nuevo Centro, la infraestructura arrastra desde hace tiempo una realidad incuestionable: necesita una mejora profunda. Su estado es claramente mejorable. Por este motivo, durante años se planteó llevar a cabo una reforma integral. Sin embargo, ese planteamiento ha dado ahora un giro relevante.

El debate no es nuevo. La terminal, que supera ya el medio siglo de vida, pasó de mover alrededor de 15 millones de viajeros en su época de mayor actividad a apenas 2,5 millones en la actualidad. Los usuarios que todavía hacen uso de la estación se enfrentan a problemas estructurales, locales cerrados y deficiencias de mantenimiento. El paso del tiempo no ha hecho sino agravar estos factores, volviéndolos cada vez más visibles y difíciles de ignorar.

De hecho, el anterior Consell del Botànic incluyó la estación dentro del Plan de Movilidad Metropolitano Sostenible del Área de València (PMoMe). El proyecto fue presentado en 2022, con un horizonte de actuación de entre doce y quince años. El objetivo era claro: modernizar la estación para potenciar el uso del transporte público frente al vehículo privado.

Una reforma sin fecha

No obstante, mientras se esperaba una mejora a corto plazo de la terminal de Menéndez Pidal, los planes no han seguido el rumbo previsto. Diversos factores han afectado directamente al retraso de esta renovación. La dana y la acumulación de daños en infraestructuras básicas desplazaron muchas de estas actuaciones a un segundo plano. La propia Conselleria de Infraestructuras llegó a admitir que el proyecto de reforma había quedado prácticamente congelado.

Así, mientras el interior de la estación continúa sin un calendario definido para su reactivación, el entorno en el que se ubica sí ha ido evolucionando. Esta situación ha generado una descompensación evidente entre la mejora del área circundante y el estado real de la terminal de autobuses.

La estación de autobuses de Valencia inicia su remodelación: así será el futuro edificio
Proyecto de la reforma de la estación de autobuses / GVA

Es precisamente este cambio de enfoque el que ha quedado claro tras las declaraciones realizadas hoy por la alcaldesa de València, María José Catalá. Frente al discurso previo centrado en la reforma, el Ayuntamiento apuesta ahora de manera explícita por el traslado de la estación de autobuses a un nuevo emplazamiento.

Tenemos que apostar por un traslado de la estación de autobuses, no por una reforma”, ha afirmado Catalá, subrayando que se trata de un criterio municipal ya trasladado a la Generalitat y consensuado con el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus.

En búsqueda de una nueva ubicación

Según ha explicado, ambas administraciones coinciden en la necesidad de buscar una ubicación que cuente con buena conexión con el transporte público y que permita construir una estación moderna, ajustada a los actuales estándares de calidad y funcionalidad.

La alcaldesa ha vinculado esta decisión no solo a la mejora del sistema de transporte, sino también a una operación urbana de mayor calado. El traslado permitiría liberar el actual espacio en el barrio de Tendetes para que sea “ganado por los vecinos”, y sirva como palanca para la regeneración de una zona que, en palabras de Catalá, “merece una inversión importante”. Una intervención que encaja dentro de la estrategia de regeneración urbana en la que el consistorio asegura estar ya trabajando.

Con todo, el anuncio supone un punto de inflexión. La estación de autobuses de Menéndez Pidal, concebida en su día como una solución provisional, parece encaminarse definitivamente hacia su reemplazo.

El debate ya no gira en torno a cómo reformarla, sino a dónde y cómo debe situarse una nueva terminal capaz de responder a las necesidades de una València metropolitana, intermodal y conectada. Una decisión que marcará el futuro de uno de los enclaves urbanos más discutidos de la ciudad.