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El Valencia CF se vistió de Rey Mago y le regaló a su afición una importante y trabajada victoria ante el Girona FC por 2-1, en un encuentro en el que tuvo que remontar el gol inicial de un ex de la casa, Portu, gracias a una brillante reacción llena de fuerza, empuje, lucha, solidaridad y destellos de un genial Guedes, todo un peligro constante para el conjunto de Montilivi. Los tres puntos mantienen a los de Mestalla en lo más alto de la clasificación y aspirar a lo máximo en la actual temporada.

Marcelino García Toral volvía al banquillo tras el grave accidente sufrido antes de Navidad. Y lo hacía en Mestalla en un duelo en el que no podía contar con importantes ausencias, la de los sancionados Zaza y Montoya, y los lesionados Carlos Soler, Murillo y el de larga duración Javi Jiménez. Tocaba recomponer el puzle y alinear otro once de garantías.

Enfrente, una de las revelaciones del campeonato, el Girona FC, que salió con fuerza y Juanpe, de cabeza, tras saque de esquina, tuvo el primer gol de la tarde, pero no contó con la figura de Neto, sublime a la hora de detener por dos veces el remate desde cerca del central visitante. El Valencia CF reaccionó y Guedes, en acción personal, busco la escuadra de Bono y el balón se fue fuera por poco. Todo iba muy rápido y en una contra, Portu, un ex de la casa, estuvo letal en un testarazo al que nada pudo hacer el meta blanquinegro. Era el 0-1 en el minuto 8.

Tras el inesperado jarro de agua fría, los de Mestalla, apoyados por su gente, cambiaron el ritmo y metieron más presión a su fútbol. El rival fue retrocediendo metros, acumulando muchos jugadores en pocos metros y a los blanquinegros les costaba llegar al área visitante. No habían espacios, sólo piernas del Girona. Así una de ellas fue providencial para el Valencia CF en un disparo de Guedes que pegó en Ramalho, que quiso despejar, y el balón entró en el marco gerundense. El portugués, desequilibrante, rompió la cintura a Maffeo y decidió el empate en el minuto 26.

Ya era otro Valencia CF, más incisivo. Creaba peligro que se transformaban en saques de esquina. En uno de ellos Gabriel Paulista la picó muy bien bajo y Bono, muy atento, evitó lo que pudo ser el segundo de los locales. Fernández Borbalán, en la línea de los últimos arbitrajes, no vio un clarísimo derribo del meta a Rodrigo cuando se disponía a lanzar a puerta. Lo vio todo Mestalla, los jugadores, menos el actor principal que no indicó pena máxima.

Guedes, una constante pesadilla para el rival, se inventó una jugada que no acabó en gol por verdadera mala suerte. Se fue por velocidad y metió el balón sin que encontrara rematador. Rodrigo esperaba su pase, pero el portugués prefirió ponerlo cerca del portero. Una auténtica lástima porque ese ‘slalom’ merecía premio. Al final, empate a uno tras una emocionante primera mitad marcada por el descontento de la grada hacia el colegiado por su grave error de no pitar un penalti por claro derribo de Bono a Rodrigo.

El arranque de la segunda mitad fue fulgurante. Una pared entre Parejo y Gayá acabó con derribo de Maffeo al lateral y en esta ocasión el árbitro sí que pitó pena máxima. El capitán, como suele ser habitual, cogió el balón, lo colocó, miró al portero y gol. 2-1 y remontada fantástica del Valencia CF en un momento psicológico del choque. Quinto tanto del ‘10’ blanquinegro, cuarto en LaLiga. A partir de ese instante Rodrigo y Santi Mina se acercaron al tercero de la tarde en una fase de mayor dominio local.

El Girona no se vino abajo y trató de igualar la contienda. Mientras, el Valencia CF, con los chispazos de genialidad de Guedes, buscaba la puntilla. Marcelino hizo debutar al recién llegado Vietto en el minuto 73. Mestalla lo recibió con una gran ovación. Tiene ganas de ver al argentino y de verlo triunfar de blanquinegro. Pero los aplausos se los llevó Neto con una parada antológica a cabezazo de Stuani. En la otra área Bono también estuvo muy bien a remates de Rodrigo y Maksimovic.

La emoción se adueñaba de los compases finales del encuentro, ya que lo apretado del marcador posibilitaba que cualquier acción fuera decisiva. El Valencia CF quería cerrar el duelo y el Girona se lanzaba al ataque para intentar el empate. Vietto pudo estrenarse de la mejor forma posible, pero su disparo salió rozando el poste. Pero ya no cambió nada y el equipo de Marcelino sumó tres puntos de oro que le hacen seguir soñando con los máximos objetivos en LaLiga.