Una valenciana de 107 años visita a enfermos y recoge ropa usada para los pobres

Clotilde tiene una salud de hierro, dos hijos, cinco nietos y seis bisnietos

Clotilde

Una vecina de la localidad valenciana de Bicorp, Clotilde Veniel, es voluntaria de Cáritas a sus 107 años de edad, realiza visitas a enfermos y ayuda en la recogida de ropa usada para personas pobres. Clotilde, que cumplió años el pasado mes de mayo, posee “una salud y vitalidad envidiables”, según su hija, también Clotilde, de 78 años, lo que le permite continuar con su voluntariado en Cáritas en su localidad natal, Bicorp, donde también es miembro de las Amas de Casa Tyrius.

Clotilde tiene dos hijos, cinco nietos y seis bisnietos, pero sigue ayudando a recoger ropa usada y a recaudar fondos, sigue visitando enfermos, a los que “transmito siempre alegría, cuento chistes, y trato de darles esperanza”. “No hay que hablar de problemas con los enfermos, ni de cosas tristes, ni de dolores, sólo de cosas buenas y alegres”, dice. Como explica su hija, llamada también Clotilde, “tiene mucho humor, mucha alegría y un espíritu muy positivo que transmite a todo el que tiene alrededor”.

A su buen humor, se une que Clotilde goza de una salud de hierro. “Apenas toma pastillas y antes tenía colesterol pero ahora, ni eso”, explica su hija. Aunque hace cuatro años, cuando tenía 103, le operaron de vesícula, “el médico dijo que podía superar la operación porque tenía una naturaleza de 80 años. Está muy bien de salud, aunque con alguna limitación, pero incluso se asea ella misma”.  Clotilde Veniel asegura que trabajar y mantenerse activa ha contribuido a su longevidad. Fue la mediana de siete hermanos, seis chicas y un chico. De niña y en su juventud ayudaba en casa pastoreando el ganado. Además, trabajaba en la carnicería de sus padres, acudía a la vendimia en Francia y, durante un tiempo, sirvió en la casa de una familia en Barcelona. Más tarde se casó con un labrador y siguió trabajando en el campo.