Generar frío aprovechando el calor es posible. Está nueva técnica que plantean investigadores de la Universitat Politècnica de València ofrece una alternativa más ecológica y más económica al uso de la electricidad.

El funcionamiento se produce a través de placas solares. En ellas se acumularía el calor del sol y con esa temperatura se calentaría un aceite capaz de generar energía. Esta permitiría gracias a un motor hacer funcionar los sistemas de refrigeración.

Vicente Dolz, profesor de la UPV e investigador responsable del proyecto, asegura que se trata de un sistema «mucho más eficiente» y que sería sencillo de implementar. En este momento el equipo se encuentra construyendo el primer prototipo. Ya hay algunas empresas de construcción interesadas a poder probarlo y ponerlo en marcha en próximas edificaciones.

Una de las ventajas que permite este nuevo proceso es la hibridación. De manera autónoma podría refrigerar a temperaturas normales un espacio de 50 m2; pero si fuese necesario un refuerzo podría  funcionar de manera alternativa con la corriente eléctrica, aumentado así su potencia.

Estas placas de calor podrían estar funcionando en poco tiempo y están especialmente pensadas para ciudades como València. Lugares con muchas horas de sol y altas temperaturas, mejoran el rendimiento de esta propuestas puesto que se favorecería la acumulación de energía.

Además, este mismo sistema serviría en invierno para poder calentar el agua o la calefacción, suponiendo un ahorro importante en la factura de la luz a lo largo de todo el año.