El palmito, elemento indispensable para los días más calurosos, es también un objeto de gran valor artístico y ornamental en casi todas las culturas del mundo. Se trata de una pieza singular de las artes suntuarias hecho con materiales tan varios como las maderas nobles, el hueso o el nácar, y antiguamente el marfil y el carei, en combinación con teles finas pintadas a mano, mostrando conjuntos florales o escenas humanas de gran carga simbólica.

Ahora, el Museo Comarcal de l’Horta Sud Josep Ferrís March muestra las bellas artes del abanico en una la exposición con el título: ‘El palmito de colección en la historia: Cinco siglos de arte (XVII-XXI)’, abierta hasta el 5 de mayo.

Se trata de una exposición, de 23 piezas notables, de la colección privada del taller artesano ‘Abanicos Blay’ Vila de Aldaia.

Abanicos plegables de varios estilos procedentes de Inglaterra, Francia, Italia, España, Holanda, China y Japón. Todos ellos, elaborados con técnicas antiguas muy elaboradas.

De hecho, detrás de cada pieza de esta muestra está el trabajo meticuloso de grandes artistas, en su mayoría anónimos, que han dejado constancia de su buen hacer.

Una muestra que se fruto del trabajo de colaboración entre el MUPA-Museo del Palmito de Aldaia y el Museo Comarcal de l’Horta Sud. Una clara apuesta de las sinergías entre los museos locales de la mencionada comarca y el museo mancomunado, que permite acercar los tesoros de la artesanía local a un público más ancho. Y por supuesto, en la cual no podía faltar este pequeño homenaje a una elemento que también lleva marca made in Valencia.