De l’Alqueria del Basket a Tokio 2020: así juega la selección española de Baloncesto en Silla de Ruedas

El conjunto nacional entrena en Valencia para los Europeos de Polonia, una competición con pasaporte directo a los próximos Juego Paralímpicos

El baloncesto en silla de ruedas no descansa en Semana Santa y es que los Juegos Paralímpicos están en juego. La selección española entrena estos días en l’Alqueria del Basket de Valencia para preparar los Europeos, una competición que supondrá para cuatro selecciones el pasaporte directo a Tokio 2020.

En los últimos años, la selección nacional de baloncesto en silla de ruedas ha logrado clasificarse para los juegos de Londres y Brasil donde además alcanzaron la medalla de plata. Mucho entrenamiento y sacrificio es el secreto de estos jugadores que viven por y para el deporte.

A pesar de que el baloncesto en silla de ruedas es uno de los deportes más populares del programa paralímpico, a día de hoy todavía falta mucha afición y ayuda económica.

El cuerpo técnico dirigido por Óscar Trigo viajará a Polonia el próximo mes de agosto. Allí se enfrentarán a las mejores selecciones europeas para tratar de conquistar el continente antes de ir a por el oro en los Juegos Paralímpicos de Tokio.

La selección española de Baloncesto en Silla de Ruedas en L’Alqueria del Basket.

Así es el baloncesto en silla de ruedas

El baloncesto en silla de ruedas es uno de los deportes más populares del programa paralímpico. Comenzó a implantarse para rehabilitar a los soldados estadounidenses heridos durante la II Guerra Mundial, pero su popularidad se extendió rápidamente por todo el mundo. En la actualidad, se practica en más de 80 países.

Las reglas del baloncesto en silla de ruedas son prácticamente las mismas que las de la modalidad de a pie: la cancha tiene las mismas medidas, las canastas están a igual altura y el sistema de puntuación es idéntico: dos tantos para las canastas logradas durante el juego, uno por cada tiro libre anotado y tres para los balones encestados desde más de 6,75 metros de distancia. La única diferencia consiste en que los jugadores deben botar o pasar la pelota después de empujar la silla dos veces.

En el baloncesto en silla de ruedas los equipos también constan de doce jugadores, con un máximo de cinco en pista. A cada deportista se le asigna una puntuación entre el 1.0 y el 4.5, según su menor o mayor habilidad funcional. Durante el juego, la suma de los puntos de los cinco jugadores en pista no puede exceder de 14.