Ryanair pierde la silla de ruedas de un valenciano con huesos de cristal

La compañía indemniza a la familia tras el error por impedir el disfrute de las vacaciones en Tenerife

silla de ruedas

La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair vuelve a ser noticia por la pérdida de la silla de ruedas de uno de sus pasajeros. En este caso se trataba de un joven valenciano con una osteogénesis imperfecta, denominada también como la enfermedad de los huesos de cristal, quien viajaba a Tenerife en compañía de su familia.

El chico había facturado la silla en Manises y fue al llegar al aeropuerto canario cuando se percataron de la pérdida de esta, un objeto imprescindible para facilitar la movilidad de las personas que padecen este trastorno genético ya que provoca roturas con facilidad.

Como señala Las Provincias, la familia acudió a reclamar al despacho de abogados Wings to Claim, especializados en indemnizaciones aéreas, quienes asumieron el caso y probaron que Ryanair era la responsable del error al haberse comprobado por cámaras de seguridad que habían desviado la silla de ruedas a otro destino.

Debido a la pérdida de equipaje y a los daños morales por impedir el disfrute del viaje, Ryanair ha abonado una compensación de 4.121,55 euros a la familia. Sin embargo, esta no es la primera vez que sucede algo similar y es que el pasado día 9 de diciembre una joven valenciana de 25 años, Belén Hueso, se quedó en tierra ya que la compañía le impidió viajar al asegurar que su silla de ruedas eléctrica no cabía en la bodega.

Hueso, quien padece ataxia de Friedreich, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso, había adquirido un billete para volar a Valencia desde Sevilla tras haber viajado en AVE a la ida para pasar el puente de la Constitución. Unos días antes del regreso, la joven recibió una notificación de Ryanair en la que se le decía que las medidas eran demasiado grandes y que al ser una anulación no le devolvían el dinero.

Tras publicarse la noticia, Belén recibió una llamada desde la compañía en el que le devolvieron el importe del billete (70 euros) aunque finalmente regresó a Valencia con Vueling.