Calles inundadas, familias sin hogar e incluso víctimas mortales. Estas son algunas de las consecuencias más llamativas que dejan las lluvias torrenciales en la Comunitat Valenciana. Unos episodios que a pesar de ser esporádicos forman parte de la climatología valenciana.

En el caso de Valencia, durante los últimos 700 años se han vivido hasta 11 riadas catastróficas. Todas ellas como consecuencia de las fuertes precipitaciones. El 27 de septiembre de 1517, Valencia vivió el mayor golpe de su historia. Tras 40 días de lluvia incesante, el Turia se desbordó. A su paso por la ciudad destruyó cientos de casas, provocó centenares de víctimas y derrumbó tres de sus puentes principales: el del Real, el de Serranos y el Nou.

Desde el desvío del Turia la seguridad de Valencia ha mejorado. Con los niveles de alerta activos todo apunta a que la ciudad continuará a salvo del agua. Sin embargo, las autoridades piden extremar la precaución y evitar las carreteras más peligrosas.